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kamala in Patmos

Pensando para conciliar el sueño...

Pensando para conciliar el sueño...
Anoche escribí esto sobre las 3 de la mañana. Me hubiera gustado colgarlo, pero blogia no me dejaba. Lo hago ahora.

Llevo unos días que estoy bien, más animada. Después de esos propósitos y ganas de cambios... voy mucho mejor, en serio.

Pero ahora... no puedo dormir. Mi sino, lo de toda la vida.

Me he puesto a leer viejos emails que me ha mandado Ojos Tristes. No sé a qué venía el hacer eso con lo bien que estaba yo, porque sé de sobra que siempre que leo o pienso en ciertas cosas, me pongo tristona...

Cuando era pequeña y no podía dormir, llamaba a mi madre llorando, y ella me calmaba. Me decía que si quería un muñeco, pero yo lo rechazaba, me agobiaba dormir con ellos. Después de haber leído, me quedaban pocas cosas por hacer para intentar conciliar el sueño, y me decía que pensara en cosas bonitas, o cuando nos íbamos a la playa y jugábamos con los primos...

Eso he hecho ahora, pensar en la playa para evitar que él vuelva a aparecer. Justamente en este verano que aún está cerca. Me acuerdo de uno de los días especialmente, cuando Cabecita loca y yo esperábamos a que mi hermana y mi madre terminaran de comprar. Nos pusimos a charlar sobre la película de “El príncipe de las mareas”, que es una de mis favoritas y esa noche la emitían otra vez por televisión. Ella, que es tan expresiva como yo, me contaba emocionada alguna de sus partes, como cuando los protagonistas bailan abrazados... las palabras de Lowestein, Lowestein... y yo añadí esos momentos en la mecedora, o cuando a ella le basta una imagen para saber que algo anda mal.

Esta película, como casi todas las que me gustan, me recuerdan a él. No sé por qué, pero así es. En ese momento, nos quedamos calladas, y empezó a sonar una canción en el dial del local que me encanta “you belong to me” pero cantada por un hombre. Me pareció una casualidad y le dije “ay mira qué canción, ¡¡me encanta!! ¡¡es que es tan bonita...!! ¿¿la conoces??” y me puse a tararearla. Cabecita loca se rió y me dijo “sí, pero no llores”, vaya, yo no lloraba, pero tal vez la emoción de la película me pilló un poco tonta, y se me humedecieron los ojos...

Otro día, al llegar de un viaje, la luna estaba preciosa. Nunca la había visto igual. Ella estaba también conmigo, y mirándola se puso triste acordándose de un amor... Yo miré, y me quedé un tiempo parada observándola. No sé qué me gustaba más, si la luna llena o el reflejo que dejaba en el mar, y claro... era inevitable que él estuviera en esos momentos en mi mente. Siempre él, él siempre. Pero rápidamente aparté la mirada, no quería que Cabecita loca me notara algo rara, emocionada o pensativa.

Unos días después, me inventé una excusa tonta para ir al ciber y hablar con él. Cuando me despedía después de un tiempo de charla, le comenté si había visto la luna la noche anterior -fue algo para recordar de lo bonita que estaba-. Y me dijo que sí, pero que le resultaba extraño que le preguntara eso, nunca habíamos hablado de la luna. Aquí tomé valor y lancé otra pregunta “¿pensaste en mi?”. Después de un carraspeo... dijo que... sí, que me había paseado por sus pensamientos. Creo que no hubo nadie en el cibercafé que se quedara sin ver mi sonrisilla.... ¡Qué bonito!, una vez más, a pesar de estar tan lejos, nuestros pensamientos habían estado muy próximos.

También me acuerdo, ya en Madrid, que escuchamos Luna y yo una canción en la tele que no habíamos oído nunca. Escuché de principio a fin, estuve atenta a la letra y... volví a emocionarme, decía tanto de mi... Algo así como que siempre, pase lo que pase, le llevaría en su pensamiento. Y de nuevo, al terminar, me volví hacía mi hermana y le dije “¡¡qué bonita!!” y me respondió que no llorara. ¡No lo estaba haciendo! ¿qué pasaba?

Pero la primera vez que me ocurrió algo así fue un día de invierno, en diciembre. Estaba con mi madre mirando regalos de Navidad, y en Fnac vinos un libro sobre enfermedades y su significado. Por aquel entonces, me dolía mucho la espalda, llevaba ya unos meses así, y también tenía dolores en el abdomen. Mi madre leyó en voz alta, pero antes de escucharla ya le estaba diciendo que era una tontería y que no me creería nada de lo que dijera un libro. Pero los dos “males” estaban relacionados con la falta de amor. No sé, todo pasó fugaz por mi mente. Pensé en fracciones de segundo en que tal vez fuese verdad, que me iba haciendo falta tener una persona... yo que soy así... tan cariñosa... romántica... y Ojos Tristes, aunque ya estaba en mi vida, tampoco podía ser... y yo quería que fuera él... Lo deseaba con todas mis fuerzas. Mi madre, que no sabe nada sobre su existencia, me dijo que si estaba bien, que tenía los ojos llorosos –¡qué traicioneros son!-. Y medio en broma medio en serio, me preguntó que si sentía alguna falta en ese terreno, pero más bien se refería al cariño en general. Le contesté que no, que estaba muy contenta y que me sentía querida. Pero sé que fui una cobarde, porque sabía que si le explicaba que la falta era debida a otro tipo de amor, hubiera bastado un simple comentario... leve... para empezar a contarle todas las cosas que me encantan de él. Si es que es...

Y aunque un poco cansada, aún sigo sin sueño. Pero jolín conmigo, sí que me he puesto a recordar estas cosillas que no debía, con lo bien que estaba yo... Bueno, sigo bien, pero... no sé, me da penilla y lo cuento aquí por desahogarme un poco.

Un amigo me dijo un día que, si no podía olvidarle, que luchara por él, que era la otra opción. Me sonó a chino, yo nunca he luchado por casi nada –quitando los estudios- y me di cuenta de que no sabía luchar. Me dediqué a estar, simplemente a estar. Porque eso está muy claro... no sabemos si algo va a pasar o no, pero lo que sí es seguro es que para que ocurran las cosas, hay que estar. Yo sólo he hecho eso durante todo este tiempo.

El otro día me dice Corazón de León que él no es como yo, que no cree en la media naranja, ni que exista un solo alguien para otro alguien. Que no hay una sola persona para cada uno, sino que hay varias. Bueno... no sé si le alegrará saber que seguimos de acuerdo, porque yo tampoco lo creo. Debe haber muchas más personas afines a nosotros. Pero más bien... me conviene pensar eso, porque de no ser así, significaría, que yo he perdido a mi persona...

Me voy a la cama. Es tarde.
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10 comentarios

Hoy tampoco pondré mi nombre -

con respecto a tu respuesta a mi comentario anterior: fea tu.
qué tal tus exámenes?
esperaré a que vengas y me lo cuentes de rodillas, jajajaja

aaaaaadios

Colibrí -

Bueno, Kamala, eso de la media naranja es algo bonito, pero creo que no es cierto, que es imposible encontrar a una persona que te complete al cien por cien, alguna diferencia habrá siempre.
Y estar,sólo estar, también puede ser una forma de luchar, ¿no?
Besitos

AOH/Rasczak -

Además, es mejor no plantearse mucho si después pueden venir otras medias fresas, podría llegar a dudarse de si vale la pena seguir con lo que se tiene/persigue y buscar algo que podría ser mejor (o que podría no existir).

En cualquier caso, todas las decisiones son por igual acertadas y erroneas hasta que haces balance con los años; lo importante es no tener miedo a equivocarse.

AOH/Rasczak -

A veces simplemente estar significa una lucha titánica, como ha dicho Ezne, se puede uno estar destrozando a sí mismo.

Yo personalmente no se si hay más de una oportunidad, o si la auténtica media naranja (y por qué no media fresa, que sabe mejor) solo se presenta una vez, solo se que lucharía por lo que creo o quiero, y no me plantearía si después podrían venir más porque el futuro no lo conoce nadie (y el futuro no me importa, lo importante es el momento, el futuro está hecho de momentos actuales que tienen que venir).

Ezne... -

he borrado todo... y comienzo... Yo tengo una historia muy muy similar a la tuya con ojos tristes (cambian las personas pero la esencia es la misma) y yo tambien estuve ahí, hasta que un día deje de estar porque me estaba destrozando yo misma. y supe que había dejado tambien de luchar contra el quizá y la posibilidad.

y con respecto a la media naranja... pues no lo se, a mi me gusta pensar que te dan varias oportunidades para que ensayes y experimentes y luego hagas un balance y sepas apreciar cuando te quieren/quieres realmente...

O es que yo estoy muy enamorada??

No me lio mas...

Un beso

El ligre -

La media naranja... El hombre de tu vida... El amor de tu vida... Son conceptos completamente imposibles... Es decir, según como lo mires... Uno puede decir cuando ha sido el amor mas importante de su vida, o el día mas feliz de su vida... Pero solo hasta ese momento... Va relacionado a lo del otro dia, the best is yet to come...

Hoy en día por ejemplo... Podría decirte, que a día de hoy, el hombre de mi vida, es mi amigo David, y no me enamoré de él... Pero sin embargo, es una persona con la que siempre ha habido mucho amor, de palabra, acción y pensamiento... También te puedo decir que el amor de mi vida no ha llegado... Porque no encuentro en mi pasado un amor que haya sido verdaderamente reciproco...

Yo a veces me siento bastante extraño cuando recuerdo a mi ex, recuerdo palabras, momentos, algún e-mail, situaciones... Y es inevitable emocionarme, pero soy consciente de que no es por amor, es por simple nostalgia... Y ni siquiera de mi ex... Es nostalgia de un tiempo donde yo compartía lo que era con otra persona...

Claro que uno puede tener un amor de su vida, y dos, y más... Y, como en antes del atardecer "Cada persona es es unica, e irremplazable" y cuando dejas de estar con una persona, pierdes esas cualidades unicas que nadie más te dará... Pero una vez más...

Lo mejor siempre está por llegar

BSOS

Cora -

Más que en el concepto de "media naranja", que implica idoneidad y perfección, yo creo en el de Gran Amor. Y creo que Grandes Amores podemos tener más de uno a lo largo de toda la vida, aunque no demasiados. Me cuesta tomarme en serio a los que cada vez que se enamoran de alguien aseguran que ése es el amor de su vida y que todo lo que vivieron antes fue irrelevante...

Nieves -

Hola Kamala,yo te diria que kuchasen por ese amor,pero solotu sabes si es bueno hacerlo o no.
Es muy facli decir "haz esto"...
El amor platonico es bonito pero acaba cansando...

un beso

dugongo -

Buenas noches, Kamala. O buenos días, aunque ya avanzados.

Llego a una historia que ya estaba comenzada, pero se parece tanto a tantas otras que la puedo reconstruir.

Tengo una teoría sobre lo de las medias naranjas y sandías. En realidad, cada uno de nosotros somos una pieza de fruta entera, lo que pasa es que nos hace ilusión formar un bodegón...

Vamos, que todas las almas son iguales. Hasta la del cabrón más grande. Lo que pasa es que dentro de un cuerpo, sólo se dejan ver determinadas cosas, y por eso nos atraen ciertas personas, ciertos comportamientos. Aquellos que se complementan con lo que nuestro cuerpo deja entrever de nuestra alma.

Ya sé que es demasiado místico y metafísico, pero me has pillado en ése momento.

Besos tántricos...

Pikifiore -

¡Vaya, soy la primera!No puedo decirte Kamala con exactitud lo muchisimo que me he visto identificada hoy con tus palabras.En cada cosa que comentabas me veia reflejada a mi misma,y comprendo lo que sientes cuando piensas en Ojos Tristes,sobre todo eso de que pensaste en él mientras mirabas la luna.¡Vaya!, no soy la unica que se pone nostalgicona y pensativa con esas cosas. Yo pienso en él,cuando contemplo la playa vacía, los monumentos iluminados,la quietud del agua o los pueblitos de las montañas alineados a lo lejos.Pienso en que me gustaría q él tb lo estuviera viendo,y pensando lo mismo.
Me ha quedado un comentario muy largo,pero es que querria decir tantas cosas...ays,que cotorra soy.
PD: No he visto "El principe de las mareas", pero la apunto
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