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25/06/2006

El tiempo

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Si juntásemos todo el tiempo que hemos empleado en nuestra vida esperando... algunos llegaríamos a años.

Otros dicen, que se puede aprovechar ese tiempo de espera, en hacer otras cosas. Pero los impacientes como yo, sólo esperamos y esperamos para que cuando llegue, no nos pille desprevenidos.

¿Dónde se va todo ese tiempo perdido?

Domingo, 25 de Junio de 2006 21:31 Autor: kamalainpatmos. ;?> Hay 9 comentarios.

25/02/2006

Sábado sabadete

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Hoy estoy de buen humor, y no sé porqué, pero me alegro.

He descubierto el blog de un chico gay, pero no puedo comentar los blogs de ya.com. Me pone enferma, porque lo dejo para hacerlo desde el ordenador de la facultad, y cuando llego ya se me olvida lo que he leído... El caso es que me parto con lo que cuenta.

Leyéndole me he puesto a pensar en el fin de semana pasado (no me preguntéis por qué). Me quedé con ganas de contarlo pero mi tristeza de los días anteriores no me dejó. Como os dije, me fui con unas amigas a ver unos monólogos. Es un local bastante conocido, de allí han salido algunos famosetes de Paramount Comedy, pero los que actuaban ese día, no nos sonaban de nada.

El primero en actuar fue un chico de los típicos que me gustan físicamente. Mientras decía sus gracias, yo me reí, pero interiormente estaba un poco decepcionada. Pensaba que al estar viendo el espectáculo en directo, las risas iban a ser descomunales, pero no.

Cuando terminó, dejaron unos veinte minutos de descanso antes de la siguiente actuación. El chico se quedó por ahí, cerca del público. Entonces me entraron ganas de acercarme a decirle algo. No sé, no paraba de mirar hacia nuestra mesa (éramos cuatro chicas) pero fijándome un poquito me di cuenta de que no miraba al conjunto, sino a MI, porque lo hacía directamente a los ojos.

Parece que me dio valor para acercarme, me estaba llamando con la mirada. Así que me aproximé:

- Hola.
- Hola.
- Lo has hecho muy bien...
- ¿Si? ¿Te ha gustado?
- Sí...
- Gracias.
- Te quería preguntar... blablabla...

El chico me contó su vida, y mientras tanto metía alguna cosilla que me hacía reír. Entre los nervios que tenía, mi risa andaba floja (intentaba mostrar naturalidad, más que nada porque me revienta que los chicos piensen que quiero algo con ellos, parece que les sube el ego y te miran con cara de superioridad)(a ver... no siempre ocurre así, que os veo venir). Enseguida salía a escena el siguiente humorista, y al despedirnos me pidió dos besos "bueno, me darás dos besos" y yo contesté "si claro" (tan encantada...). Por cierto, nunca he hablado de besos, pero este chico los da perfectos.

Con el nuevo chico fue con el que creía que me daba algo. No paraba de reirme, porque me hacía mucha gracia. Pero a la vez me daba un poco de penilla porque con el anterior no nos habíamos reído tanto, y él estaba ahí viendo la actuación de su amigo y no sé qué podría estar pensando... (seguía mirándome...).

Todo ésto lo contaba por algo. Cuando les dije a mis amigas que me apetecía hablar con él, me animaron a hacerlo. Cuando volví al asiento, me preguntaron que qué me había contado y vi que una de ellas me miraba con una cara de... no sé... me echó esa mirada tan típica entre mujeres (y que los hombres no notáis) que revela cierta envidia? rabia? celos? jeje, no sé, pero a mi me hizo sentir ESTUPENDAMENTE... jajajajaja. Sin embargo no dije nada, yo me mantenía lineal, como si para mi hablar con él no hubiera significado nada.

Sé que se trataba de celillos porque el resto de la noche la chica no paró de hablar de él. A lo mejor salía otro tema de conversación, y ella volvía. Y ya, claramente dijo que le hubiera gustado hablar con él. Y me dijo directamente a mi, que teníamos que volver. Aquí yo estaba hinchada, vamos, que no cabía en mi. Diréis que soy mala, pero no me negaréis que no gusta gustar. Y más si vas con otras personas de tu mismo sexo y eres tú quien destaca. Y más si estamos viendo un espectáculo lleno de gente y te mira a ti entre la multitud...

Yo la noche del sábado, estaba hecha una torera. No sé. Apenas me había arreglado, y esa prueba es infalible. En serio chicas, hacedme caso. No os arregléis un sábado por la noche, pero salid a tomar algo. Si encima tenéis los ojillos tristes por "motivos que no vienen al caso", ese día ligáis. Pero fijo. Lo tengo comprobado. En los siguientes lugares donde estuvimos, todas las miradas venían a mi. Yo ya preocupada, pensando en si tendría algo raro en la cara jeje.

Y nada... que a veces estas cosillas sientan muy bien al cuerpo jajajajajaja.

Sábado, 25 de Febrero de 2006 13:20 Autor: kamalainpatmos. ;?> Hay 23 comentarios.

20/02/2006

Cuando estalla la tormenta

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Mi hermana y yo somos muy diferentes. La noche y el día, dice mi padre. Ella es muy alocada, yo más serena. Siempre es muy puntual, yo tardona. Es oler la cama, y ya está dormida. A mi el insomnio me persigue desde toda mi vida. Más cariñosa que yo. Más quejica. En genio no me gana, a mi lado es una santa. En fin, muchas cositas.

Pero hoy hemos coincidido en algo. Al llegar a casa, se han caído varias estanterías con mis libros. Y ha sido el detonante para que las dos nos pusiéramos a llorar. Mi madre trataba de calmarnos pero a la vez nos regañaba por que esa tontería nos hiciera ponernos así. Ha durado poco la llantina, pero la casa se ha sembrado de un silencio sepulcral.

Decía que hemos coincidido, porque a las dos nos pasaba algo que no tenía nada que ver con los libros, pero ha sido la excusa perfecta para dejar salir en forma de lágrimas, eso que nos estaba comiendo. Sé, porque la conozco, que se trataba de alguna otra cosa, pero no sé el qué. Como yo tampoco estaba muy bien, he preferido no decirle nada, y esperar a que pasen unos días para preguntarle.

¿Y qué me pasaba a mi? varias cosas que se acumulan... y lo que ocurre en estos casos es que al final se hace un cocktel explosivo que pobrecito el que le pille delante. Hoy le ha tocado a mi madre, pero a los cinco minutos me he acercado a pedirla perdón.

El fin de semana ha sido como esperaba. Lo he pasado genial, pero sólo en el intervalo que va desde el sábado por la tarde (a eso de las seis) hasta el domingo (sobre las once de la noche). Esos momentos han estado plagados de risas. El sábado estuve en un local escuchando monólogos, y me tenía que tapar la boca de la risa que me daba. Me quedaba a veces sin respiración. Y el domingo quedé con algunas amigas para celebrar un cumpleaños.

Todo estaba saliendo, dentro de mi cabecita, de maravilla. Dejando viejos fantantas a un lado, e intentando disfrutar. Y no me lo impidió ni la lluvia torrencial del sábado por la noche ni el frío que hizo al día siguiente.

Pero cuando llegué a casa el domingo... ¡vuelta a las andadas! y ¡venga a discutir! Y todo para no arreglar nada. ¿De qué sirve discutir sobre un tema que no encontramos solución? y más cuando se trata de explicar lo que uno siente o deja de sentir. Lo que se dijo hace tiempo y lo que se pensó en un momento determinado. Yo me iba encendiendo por minutos. Cada vez peor... Hasta que, ya tarde, me fui a la cama.

Después de esa discusión, no pude dormir. Y yo lo sabía. Estaba muy nerviosa, porque siento impotencia cuando no me entienden y encima no puedo hablar cara a cara con esa persona. Mientras conciliaba el sueño, pensaba en las mil cosas que le gritaría, y a la vez trataba de dejar de pensar en eso porque si no, no hubiera podido dormir en toda la noche. Y también fastidiada, porque me había quedado un buen sabor de boca de todo el fin de semana y se estropeó en una hora y media.

Hoy, otra vez de día. Clases. Lunes. Me levanto con una maldita frase en mi cabeza "la miro y no dudo nunca". Hace aún más frío que ayer. Pero en clase, con los compañeros y algunos amigos, me encuentro bien. Una amiga, que se lo ha tomado más en serio que yo, ha aprobado todo, y si le va bien, terminará la carrera en junio. Yo no. Espero a septiembre. Me acerco a ver un examen que suspendí, pero quería comprobar la nota. Y... esa parte, la tengo aprobada. Es largo de contar, pero algo me pasó en diciembre con una profesora (malo, claro) y hoy, se ha vuelto a remover todo aquello, porque si no hubiera pasado eso, probablemente habría aprobado también.

Así que, con un cielo que hace juego con mi estado de ánimo, he llegado a casa. Decidida a ponerme a estudiar para tener mi mente ocupada en otras cosas. Hasta que ha pasado eso de los libros y me he puesto a llorar. Y por cada lágrima, sabía que dejaba salir todas esas cosas. Ahora, aunque me duele un poco la cabeza y estoy seria, no tengo ese estado de nervios de anoche. Por lo menos algo bueno ha traído el berrinche, ¿no?

Bueno, un beso.

Lunes, 20 de Febrero de 2006 15:07 Autor: kamalainpatmos. ;?> Hay 4 comentarios.

10/01/2006

Hoy no quiero un final feliz

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Hay muchas cosas que no me gustan del desamor. Cuando paso por estos momentos, me apetecería que todo lo de mi alrededor estuviera acorde con mis sentimientos. Y cuando no es así, pierdo el interés y en ocasiones me enfado.

Eso me ocurrió en diciembre tras ver “ojalá fuera cierto”. Es una película de amor –no del amor que me gusta a mi, pero bueno- y desde el principio se sabía que iba a acabar bien. Yo la veía casi molesta. Primero porque soy bastante realista, y la protagonista parecía un ángel. Y segundo que… aún estando con un pie casi en el más allá (nos hacían creer que la chica iba a morir), al final todo se soluciona y chicaesfelizconchico. Grrrrrrrr. ¿Esas cosas pasan en la vida real? NO.

También he leído un libro de Paulo Coelho que me encantó. Se llama “once minutos”. No lo he comentado por aquí porque me cuesta muchísimo. Dice tantas cosas que coinciden con mi forma de pensar y de sentir, que soy incapaz de ponerlas por escrito.

Acaba bien y mientras leía las últimas páginas ansiaba que así fuera, pero no podía evitar pensar que por qué no había ocurrido lo mismo en mi vida, con mi historia personal. Incluso Ojos Tristes, que se lo leyó antes que yo, me comentó que me parecía a la protagonista, y él al Pintor. Qué casualidad… Y ¿por qué siendo así no acabamos igual?

No me gusta perder el tiempo con los sentimientos. Es algo que me duele muchísimo, y se pasa mal. Supongo que nos ha ocurrido a todos los que nos hemos enamorado. Además creía que una mejoraba con la experiencia, pero no. Te enamoras exactamente igual. Con la misma intensidad, aunque la persona sea diferente. Qué cosas… eso es rarísimo, pero así me ha pasado. Por eso dicen que el amor es igual a los 15 que a los 50…

No me gusta tampoco consolarme con los libros y películas con finales felices. O por lo menos no me gusta en este momento. Pero por otro lado me recuerdan que ese final feliz puede existir. Y de eso estoy segura (creo). El mío debe de existir. Pero yo soy muy impaciente. Y tengo muy mal genio. Y cuando pasa algo que me descoloca por completo, ya no paso ni una. Y me vuelvo algo fría. Y no me quiero volver a enamorar “nunca jamás”. Y todo me cabrea. Y dejo de estar contenta. Y me convierto en una incrédula del amor. Y eso no me gusta tampoco. Porque siempre he sabido que era el fin de mi vida. Encontrar a esa persona con quien compartirlo todo.

Y voy a dejar de escribir… y me voy a poner a estudiar… Pero sobre todo, voy a dejar de pensar en estas cosas, YA.

Martes, 10 de Enero de 2006 11:29 Autor: kamalainpatmos. ;?> Hay 10 comentarios.

30/11/2005

La despedida

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Te digo adiós y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste y apasionado y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé sí te amé mucho... No sé sí te amé poco.
Pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrísa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo amarte como jamás te amé.

Te digo adiós y acaso en esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en tí.

José Angel Buesa.

Un beso a todos, ¿cómo estáis? yo muy liada y sin ganas de escribir. Sólo me salen temas tristes, pero ya se me pasará. Por otro lado, mi ordenador aún anda mal y tengo mucho que estudiar. Aunque esto que he colgado habla de despedidas, todavía no me voy, regresaré pronto. Ciao.

Miércoles, 30 de Noviembre de 2005 15:45 Autor: kamalainpatmos. ;?> Hay 17 comentarios.

01/11/2005

Estoy negra

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Estoy enfadada. Hoy estoy muy enfadada. Y eso que el día no había empezado mal… Me he levantado pronto y he estado charlando con mi madre y echándonos unas risas. Después he estado estudiando, pero a media mañana me ha dado una noticia que no me ha gustado un pelo (no tenía que ver conmigo, sino con algo que le ha pasado a ella).

Algunas cosas más han ido torciendo la tarde y creo que no se va a arreglar. Además, tengo inglés y no me apetece nada.

Me molesta todo. Me molesta que Ojos Tristes haya tenido toda la mañana libre pero cuando yo tengo un rato, ya le entran las prisas para todo. Me fastidia lo falsa que es una chica, y tener que escuchar de él que “es un encanto”. Eso es que me repatea las tripas.

Ahora mismo estoy en la facultad, y la chica que se encarga de la sala de informática por las tardes, no hace más que teclear rápido, y me está poniendo HISTÉRICA.       

Tengo ganas de llorar y no sé por qué, no estoy en esa época del mes… ya es de noche, pero no llueve… el día no ha sido especialmente melancólico, pero yo NECESITO LLORAR.

Venía andando hacia aquí, pensando en mil cosas de las que escribir, pero ahora no me sale nada.

A ver… os contaré, para cambiar un poco de tema, lo del regalo del chico este. Se lo di a las 10:30. Rainbow me acababa de mandar un mensaje al móvil para tomarme un café con ella, así que, de repente, me entraron prisas por darle el regalo. Veía que se iba a echar la hora de que se fuese a desayunar y no me apetecía dejárselo a alguno de sus compañeros para que se lo dieran a su vuelta, así que… ni corta ni perezosa, me levanté del ordenador.

Al darme el carnet, me temblaban las piernas, porque no sabía si no daríamos dos besos o qué, pero mejor os reproduzco la conversación:

  • - Bueno, ya me voy (mientras me entregaba el carnet).
  • - ¿Ya no vienes más?
  • - No (aquí iba sacando el sobrecito en el que había guardado la moneda y la notita con la dirección del blog).
  • - Entonces dame dos besos…
  • - Jejeje… (sonrisa de compromiso, porque me sentía observada por uno de sus amigos que estaba a mi derecha).
  • - Que te vaya muy bien.
  • - Igualmente… (y aquí dejé el sobre encima de su mesa, intentando disimular mis nervios…).
  • - Muchas gracias… (lo dijo con sonrisa).
  • - De nada… (como un tomate, ya os imaginaréis…).

Y nada, corre que te corre salí de la sala para no ver su cara abriendo el sobrecito, pero a la salida, en la calle, pude verle –porque hay una cristalera- apoyado en una mesa y con la cabeza agachada, mirando hacia sus manos (donde seguramente tendría el regalo). No quiero acordarme de que el amigo estaba ahí justo a su lado… porque como me acuerde, me muero del corte… en fin…

Cuando llegué a mi barrio, después de ese café, me metí en un ciber a leer como loca su respuesta, y la verdad… aunque el chico un poco sosillo, me lo agradeció. Y yo ya me relajé. Me envió también un email (que no sé de donde sacó la dirección…), y así, por lo menos, no perdemos el contacto.

Durante este finde se lo he contado a varias personas. Dos se tratan de amigos cercanos, y les pedí su sincera opinión, y los dos pensaron lo mismo, que si ellos hubieran sido ese chico, habrían pensado que yo quería algo con él. ¡¡Jobar!! ¿qué pasa? ¿¿Que alguien tiene un detalle bonito y ya está pidiendo a gritos algo más?? Bueno, eso es porque no me conoce, esas cosas son muy mías…

Parece que ya ando más calmada, me he olvidado de esos temillas que me sientan tan mal –aunque la chica esta no haya dejado de teclear…-.

Habéis sido muy atentos, muchas gracias por estar aquí, a la vuelta del ordenador. Hay momentos en los que se necesitan respuestas a estas comeduras de cabeza que me traigo…

Un besito…

Martes, 01 de Noviembre de 2005 14:22 ;?> Hay 6 comentarios.

22/10/2005

Un poco de todo

20051022164047-bar.jpgBueno bueno bueno… ¿habéis visto? también tengo blog nuevo, ya estoy con la otra versión de blogia, y está muy bien, mejor que la otra. Ahora me tengo que poner un poquito a investigar y modificar cosas, a ver si robo algo de tiempo.

 

Mi ordenador está peor de lo que pensaba. No sé qué pasará al final… estoy harta. Además es que nadie es capaz de decirme por qué le ha pasado lo que le ha pasado, y los técnicos, me parece que se aprovechan de mis pocos conocimientos… En fin…

Así como quien no quiere la cosa, voy a hablaros otra vez del chico de la sala de informática. Todos los días le veo a primera hora, antes de entrar en clase (para que me de tiempo a leer los correos), pero por lo general sólo cruzamos el típico hola, y ya está. Últimamente hemos hablado más, porque me siento, no en el ordenador que está a su lado, si no en el adyacente, que queda justo al lado de la pared y no hay nadie detrás, así puedo estar tranquilita sin que nadie me cotillee.

El día que se me estropeó el ordenador, le eché cara y le estuve haciendo un interrogatorio sobre qué le pudo pasar, por qué se quedó colgado y el significado de que huela a quemado. Dos o tres días después, llego a la sala y veo un cartelito que pone: “faltan 13 días”. Le pregunté que para qué y me dijo que dejaba el trabajo.

Ahora todos los días cambia el cartelito, y ya sólo faltan 5 (o sea, que se va el viernes), pero durante el tiempo que me paso en la sala, TODO EL MUNDO le pregunta por el significado del cartel. Ayer ya le dije:

- Madre mía, todo el santo día con la misma preguntita. ¿No te cansas?

- No jajaja, a ver si así alguien me trae un regalo.

- Te juro que soy capaz de venir el viernes sólo para ver si alguien te ha regalado algo. (Aquí se lo puse bien fácil, imaginaréis su respuesta, ¿no?)

-  Podrías traérmelo tú… jajaja.

Aquí sonreí, pero… la verdad es que había pensado en darle un detallito, porque el chico es muy atento siempre conmigo. Os lo cuento para que me deis alguna idea (y dádmela, no seáis así...).

Cambiando un poco de tema… Anoche estuve por ahí tomando algo, y me gustan las conversaciones que nos traemos porque hablan de futuro, (cursos para mejorar el currículum, becas, masters… y un montón de cosas más). Me anima mucho, porque hace que me entren ganas de estudiar y así librarme de las asignaturas de la carrera para continuar avanzando.

Con la tontería, acabamos en un sitio más tranquilo (parecido al de la foto)-algunas ya estábamos afónicas de tanto hablar con esa música ensordecedora-. Nos dio por recordar el último viaje a Suecia y Dinamarca. Pero sin querer, me acordé de que el otro día, aquel en el que hablé con alguien de por aquí, me dijo que mi voz era dulce. Me quedé sorprendida, porque a mi no me lo parece. Es que yo no me veo dulce, hay que partir de ahí, pero su voz sí que era melosa… El caso es que se lo pregunté ayer a mis amigos, y me dijeron que la tengo un poquito de pito (pero poco)(a mi me da rabia incluso que sea un poco, porque no me gusta nada, pero bueno...), pero decían que, definitivamente, mi voz engancha. ¡Ja! esto sí que me gustó jajajaja. Está bien, porque así la gente se mantiene atenta cuando hablo.

Esto lo he analizado. A veces noto que me paro a mitad de una frase cuando hablo, o que me aturullo con lo que quiero decir. No siempre me pasa, pero he comprobado que suele ser cuando estoy con mucha gente y les cuento algo. Hablo muy rápido porque sé que la gente se cansa de escuchar, y yo… soy incapaz de resumir lo que quiero decir. Me gusta contarlo todo al detalle, así que, suelto la frase lo más rápido que puedo, para que no se me despisten, pero a veces… me hacen confundirme. No quiero coger esa costumbre, más si me gustaría dedicarme a dar charlas y conferencias… Pero bueno, ya se verá.

Me voy a ir despidiendo, que aún me queda colgarlo. Sé que cambio un poquito cuando os hablo de mi vida cotidiana a cuando escribo en plan serio, pero si me lo pienso tanto, al final no cuelgo nada.

He pensado que a lo mejor os apetece saber algo en concreto de mi, podéis preguntar lo que queráis, y con ello haré un post (si me interesa la preguntita, claro, que sé de vuestras mentes sucias). Así que, el próximo artículo que escriba, tendrá vuestra pequeña aportación.

Un abrazo, que me he dado cuenta de que casi no os doy.

Sábado, 22 de Octubre de 2005 2:05 ;?> Hay 7 comentarios.

21/10/2005

Inglis pitinglis

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Las cinco del viernes las cuelgan muy tarde, por eso nunca las puedo hacer y no me apetece buscar algunas chulas en otros blogs, así que hoy cuento lo de inglés. Pero antes diré, que a mi coleguita de la sala de informática le queda muy poco para irse, y hoy, después de un año y pico, le he preguntado que si se llama E. Me ha dicho que sí, yo le he dicho el mío y me ha contestado, “ya”. Eso me demuestra que se había parado a leer mi carnet, cosa que nunca le he visto hacer, y eso que siempre me fijo.

A principios de octubre empecé mis clases de inglés (ni en la facultad ni en la escuela oficial de idiomas, es en una academia -esta notita es para aclarar las dudas de Marta, jajajaja-).

No es el primer año que voy, pero el curso pasado lo dejé a la mitad. Tenía muchas cosas que hacer por lo que no me quedaría apenas tiempo para estudiar. No me arrepiento, porque el grupo que me tocó no me gustó. Estaba algo incómoda en clase, la gente era repetidora y había mucho listillo por ahí, eso me cohíbe a la hora de lanzarme a hablar.

Por eso este año iba con... miedo. Aparte de las pocas ganas de ir, me da mucha pereza, y tras un año sin haberlo tocado, lo tenía medio olvidado. El caso es que cuando llegué, la clase estaba semillena, éramos ocho y conmigo ya había seis personas.

Para que os hagáis una idea de cómo es la clase, la explicaré un poco:
se abre la puerta y a la derecha está la pizarra y la silla del profesor. Frente a la puerta un gran ventanal que da a una plaza que me encanta, y en disposición de abanico, se encuentran nuestras sillas a la izquierda.

Yo me senté en uno de los extremos del abanico. La situación era algo incómoda, porque todo el mundo estaba callado. Cuando ya estaba preparada y esperando a la profesora, una chica del otro extremo me preguntó que si era yo la profe, y claro, me partí de risa y le dije que no. Fue algo así:

- ¿Eres la profe?
- ¿¿Yo?? jajajajaja, no, ¿por? (mi madre odia que digamos "por" y no "por qué" jajajaja).
- No sé... es que...
- No. Si lo fuera, no hubiera dejado estos minutos tensos de silencio... jajaja

Y bueno, aquí la gente se rió. Luego otra compañera no dejaba de mirarme, y como me sonaba su cara, le pregunté que si nos conocíamos de algo (no sabéis la de gente que me dice que mi cara les resulta conocida, ya es que me asusto). Me dijo que no, pero yo indagué y al final habíamos ido al mismo instituto. Me preguntó mi nombre y yo le dije el mío.

El resto de la clase, parecía que estaba presenciando un partido de tenis, iban de la una a otra, y después de decir nuestros nombres, les pregunté al resto.

Al momento llegó otro chico algo mayor, treintañero, y con él, la profesora. Es maja, se llama Liz (mira, ya paso de inventarme más nombres, porque veo que se me da fatal y además, me parece poco probable que den conmigo). Es rubita, me parece que de Escocia y se le entiende genial.

Al ratito llegó una chica con la que coincidí otro de los años que estuve en la academia, y me encantó, porque es muy agradable, y curiosamente también fue al mismo instituto. Se llama Maite.

Pues nada, que terminó la clase y yo tan contenta, porque me sentí muy a gusto durante toda la hora y media que duró. Con los compañeros muy bien, nos echamos unas risas y fue un rato entretenido. Me encanta cuando estoy así, porque se puede bromear y no pasa nada... (yo soy muy dada a bromear, que luego cuando lo pienso fríamente, me da vergüenza).

Considero fundamental el estar bien con el grupo, porque en las clases de inglés se habla de todo, y es mejor si te encuentras cómoda para contar tus cosillas. Por ejemplo, el otro día tuvimos que contar lo que habíamos hecho durante el fin de semana. A mi me tocó al lado de Maite, que con ella tengo confianza, pero después lo tuvo que explicar al resto, así que... allí nos enteramos todos de todo. O si no, se pregunta. Otro ejemplillo... el chico que llegó a la par que la profe el primer día, el que era mayor, se sentó cerca de mi ese día. Como eran las presentaciones, Liz nos dividió en subgrupos de tres, y me tocó con él y con otra chica que se llama Olga, e hicimos algunas preguntillas. Ella me preguntó la edad, y yo, ni corta ni perezosa, se la pregunté a Él. Jeje, tiene 35, algo mayor para mi. Dijo suprofesión, piloto (ummm piloto...) y Olga tiene 30. Yo creo que hubo feeling entre los dos, ya os iré contando cómo acaba la historia.

El resto... son majos todos, la verdad. Me llama la atención un chico, pero no sé cuántos años tiene, creo que es menor que yo. Estudia ingeniería aeronaútica (cómo suena, ¿verdad?) y parece inteligente. Además es muy majo, también gasta bromas, mira siempre al hablar, escucha, está atento... No sé. Se llama David.

Después hay otro que se llama Abraham. Al principio... su cara no me dijo nada, pero me senté a su lado para hacer no sé qué (ni se os ocurra pensar mal, esto va por los chicos) y también era muy majo, tenía sus golpes. No sé qué dijo que nos partíamos de risa... ¡Ah sí! se empezó a reír porque había una frase súper típica. Decía algo así como que los españoles siempre viajábamos en verano a Alicante o al pueblo. Como es pijín, pensé que se reía por la imagen que dábamos los españoles, pero claro, él se limpiaría las solapas pensando que no tenía nada que ver con eso, que él veranearía en Xanxenxo. Pero me equivoqué. Yo le dije que solía ir a Alicante, y él se rió, porque se va al pueblo jajajajajaja. ¡Toma ya el pijito! (tiene novia me enteré el lunes).

De las chicas... hay poco que decir. Una de ellas me cae bien, porque tiene mucho desparpajo, no se calla nada. Pero las chicas no interesan, ¿verdad? Maite y yo vamos a quedar algún día para ir al cine a ver películas en versión original, y he pensado que podríamos avisar a alguno de los chicos. Ya os iré contando.

Así que, resumiento (esa palabra está dedicada a AOH), que estoy muy contenta, aunque el otro día me pasó algo que me jorobó un poquito, pero ya lo contaré en otro momento...

Un beso.
Viernes, 21 de Octubre de 2005 09:52 ;?> Hay 8 comentarios.

20/10/2005

Bobadas varias

Buenos días chicos. Ay madre... mira que viendo el mes de septiembre, que no escribí nada, me prometí que no ocurriría lo mismo en octubre, pero llevo peor camino. Sin embargo, ahora tengo más o menos excusa, el ordenador sigue estropeado... ¡y lo que le queda!, porque ayer ya le llevamos a arreglar y la semana que viene "nos dirán algo". Ay Dios...

Tenía pensado hablaros un ratito de mis clases de inglés, que empezaron a primeros de mes, pero me he puesto a escuchar una canción que me ha enviado un amigo por email y me está dejando tan tranquilita... que no sé qué me saldrá al final.

El día ha empezado con un pie regular. Digo lo de regular, porque anoche tardé en dormirme, y esta mañana tenía sueño. Cuando salía de casa, la última canción que han puesto en la radio ha sido "baby can't I hold you tonight", que casualmente era la que estaba escuchando cuando mi ordenador decidió (sin permiso) tomarse unas vacaciones y a mi dejarme arruinada en los cibers... La radio parece que se ha contagiado con lo del pc, porque también se ha bloqueado a mitad de canción. ¡Qué mal me sienta que las dejen a medias!

Hay más motivos por los que no escribo. Por una parte, me gustaría hablar de todos los libros que he leído últimamente, que me han llamado mucho la atención, pero me debato entre dos puntos, primero, que no sé si os resultará interesante, y el segundo, es que sí me gustaría hacerlo para después recordarlos. Me da mucha rabia olvidarme de las historias que leo. Luego pienso que por qué tengo que pensar tanto si resultarán interesantes o no y... nada que... al final no escribo.

Muchas veces he empezado a contar algo sobre mis amigos, pero me parece que invado su intimidad. Pienso que si leyeran mi blog -lo cual no es del todo imposible- tal vez no les guste ver que hablo de ellos. Así que... otro tema censurado.

Ya me va quedando poco tiempo, entro ya a clase, y por lo menos quería dejaros un saludo. Sólo deciros que el martes hablé por teléfono con una persona que he conocido por aquí. Era la primera vez, y fue algo extraño, porque nos conocíamos y teníamos cosas que contarnos, pero la voz... era algo nuevo. La verdad es que me encantó charlar con ella. Me hizo mucha gracia después recordar la conversación, la de preguntas que nos lanzamos... las risas... pensar lo que me decía su voz... y alguna que otra cosa más (aquí seguro que hay uno que se pica, y no va por Ojos Tristes, jejeje).

Ahora sí que me voy. A ver si escribo más y me dejo de tonterías. La última notita es que el chico que está en la sala de informática de mi facultad se va, y a mi me da penilla. No sé si es que me he encariñado con él o es que no me gustan los cambios y él me resulta ya algo familiar... En fin, que nada es permanente, todo es efímero...

Muchos besos.
Jueves, 20 de Octubre de 2005 09:27 ;?> Hay 8 comentarios.

08/10/2005

La noche del eclipse

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Jobar, se me ha estropeado el ordenador. No me lo puedo creer. El otro día se me bloqueó y desde entonces, no he podido reiniciarlo. A ver cuánto tiempo me tiro así...

Tengo mil cosas que contar, como siempre. El mes pasado me dio vergüenza ver lo poco que había escrito, y me juré y perjuré que no volvería a pasar. Y mira, si antes lo digo... ¿Destino? no sé no sé...

Os quería contar lo bonito que me pareció el eclipse. Lo iba a ver con Rainbow, pero ninguna de las dos teníamos gafas, y Gatita nos dijo que seguramente regalaban en la facultad. Pues nada, allá que me fui el día 3, con intención de ir a clase (como buena alumna) y después salir al parque de las ciencias, a verlo.

De camino a la facul, vi un tumulto de gente que hacía cola en el jardín botánico. Me imaginé que era para ver el eclipse, así que me quedé en la cola e investigué un poco. Llamé a Rainbow para que no se entretuviera y llegase antes de las 10:20, porque a partir de entonces, no se podría pasar al jardín. Faltar el primer día de clase, a fin de cuentas, no tenía mucha importancia. Estoy segura de que dentro de unos años, no me acordaré absolutamente de nada de ese primer día de clase, pero no se me olvidará lo bonito que fue el eclipse.

Cuando abrieron la puerta, le mendigué dos gafitas a la chica de la entrada. Al principio no quería, se resistía porque decía que no podía dar a todo el mundo más de una, pero... yo de ahí no me movía si no era con dos gafas, y ¡las conseguí! Bueno, pues nada, haciendo tiempo mientras esperaba a Rain, di una vueltecita por el jardín. La verdad es que tenía ganas de verlo, tanto tiempo pasando por su puerta y no haber tenido un rato para entrar... algún día tenía que ser el primero.

Me puse las gafas y el sol se veía genial. Nunca lo había visto así. Por todos lados había gente con diferentes métodos para ver el eclipse. Por ejemplo, algunos empleaban un tubo de cartón, largo, tapado con papel cebolla por ambos extremos. Dejaban pasar la luz a través de uno de ellos y el sol tapado por la luna, se observaba en el otro extremo.

Otros, hacían un agujero a un papel, y si ponías tu mano a una distancia de alrededor de un metro, la luna quedaba reflejada en ti. Es justo lo mismo que pasaba con los árboles, que la luz penetraba a través de todas las hojas, y en el suelo se veía ese efecto de luz y sombra tan bonito...

Era la primera vez que veía un eclipse, los demás no los he visto, aunque recuerdo uno especialmente. Estaba en Alicante con Corazón de León, pero yo no tenía gafas, y tampoco me llamaba mucho la atención. Lo quería ver, pero sin gafas, iba a ser imposible. Corazón de León, no pensó lo mismo, él lo tenía que ver, ¡por narices!. El caso es que echó un vistazo, y se cegó, y por la tarde, me lo encuentro, y me pidió que le acompañase a una óptica a ver qué le decían.

Mirad... cuando llegamos allí, ya nos íbamos riendo. Me acuerdo perfectamente de lo que íbamos hablando, lo que pasa es que... no sé si... a él... le importaría que lo contara.... bueno, sí, lo cuento, espero que no te importe. Resumo diciendo que la conversación iba sobre revistas porno jajajajajaja. Mejor lo dejo aquí, pero yo me tronchaba de la risa. Al pasar a la óptica, yo aún seguía "risa va, risa viene" y Corazón tuvo esta conversación con la chica de la óptica:

- Hola
- Hola. ¿Qué querías?
- Es que esta mañana he mirado el eclipse, y ahora veo mal. Venía para ver si me podiais decir algo, o para ver qué me puede pasar.
- Bueno, pues... puede ser que se te quedes así para siempre o incluso te puedes quedar ciego.
- ¿?¿?¿?¿?
(Kamalita aquí se tuvo que dar la vuelta partida de la risa. Ay Dios, yo no podía aguantarme, porque teniais que haber visto la cara de "cagado" que se le quedó a Corazón de León. Y claro, también me acordaba de la conversación de antes y... vamos, que no podía más).

Bueno, le hizo pasar a una sala para mirarle los ojos. Sólo añadiré, que si antes no podía aguantarme, ahí ya sí que me daba algo, porque todo era como de juguete a su lado. Él, que es muy alto, todo lo quedaba pequeñito jajajajaja. Qué risa... Al final, todo quedó en un susto.

Sigo con el eclipse de 2005... Nada, decidí acercarme a mirar por los telescopios que los estudiantes de física y matemáticas habían puesto por el jardín. Iban a hacer estudios y yo escuchaba atenta todas las preguntas que la gente les hacía. Tenían también un aparato que medía la humedad relativa, la temperatura, la presión y la hora (algo más, pero no me acuerdo).

Con los telescopios se veía muy bien, además, ampliado. Nos dijeron que en la facultad de físicas había otro mucho más moderno por el que se veía una imagen mucho más nítida, pero aquel día el sol estaba muy limpito, y se veía igualmente bien con esos. Decían, que lo importante de los telescopios era el filtro, que es el que absorbe parte de la radiación que proviene del sol, la dañina, y por eso se puede ver a su través.

Cuando llegó Rainbow, estuvimos pensando un poco sobre todo el tema de las radiaciones. Concluimos, que la radiación que absorbía el filtro tenía que ser la UV y parte del visible, que es lo que emite el sol, pero el físico -también estudiante- nos dijo que además absorbía la infrarroja. No sé... Esta radiación es la que desprende la tierra, aquí... no estábamos muy convencidas. Voy a ver si leo algo por aquí, en google. En clase tengo una asignatura que va sobre esto de radiaciones, y pensé que el martes la profesora nos contaría algo interesante, pero no. Mi gozo en un pozo. Como me quede alguna duda, se lo preguntaré.

Y nada, cuando llegó la hora de ver el eclipse -aunque no parábamos de mirar de vez en cuando cómo iba la cosa- nos pusimos de frente a él -no como Corazón de León, que se sentó en un banco de espaldas al sol. Cómo cambian las cosas con los años, ¿verdad? de pequeño bien que miraba, y luego mira...-. Fue muy bonito, precioso. Yo quedé encantada, parece mentira que ocurran tantas cosas bonitas en la naturaleza y a veces ni nos paremos a observarlas...

Me gustó también el verlo con Rainbow, porque nos llevamos muy bien, y me conoce, y sabe que con estas cosas me emociono, y si soy muy expresiva y si le digo mil veces ¡¡me encanta, es precioso!! ella no va a decir nada. Nos pasamos la mañana hablando sobre todo lo que habíamos oído, sobre los anillos del sol que hacían que no se viera tan nítida la curva concéntrica...

Me acuerdo que por ahí había una planta que olía fatal, estábamos en el botánico, claro. Cuando acabó el eclipse, los niños que habían venido con el colegio, aplaudieron entusiasmados (¡qué ricos!) y cuando pasaron por nuestro lado, Rain y yo nos quedamos escuchando a ver qué comentaban, pero... ¡ay madre! así son los niños. En un segundo habían olvidado por completo el eclipse y sólo hablaban de lo mal que olía por la zona jajajaja. Es curioso, pero es cierto. Los niños pasan de una cosa a otra tan rápidamente...

Bueno, cuando nos íbamos después de haber visto ese momento estelar, nos acercamos otra vez a los físicos. Rainbow y yo, habíamos sentido esa sensación de frío en el momento en el que el sol quedaba más oculto por la luna, y comprobamos, por aquel aparato que medía tantas cosas, que había descendido ¡¡¡9.2 grados en aproximadamente una hora!!! Increíble. De 20.6 a 11.4ºC. Además, se pudo observar cómo se oscurecía un poco... Qué bonito, qué chulo.

Nada, ya acabo... jajajaja, menuda paliza a eclipse os estoy dando... Ya nos alejábamos, cuando un chico nos abordó. Nos había estado escuchando preguntar tanto, y nos quería hacer una entrevista para el periódico ¡Qué! y... bueno, nos dejamos, porque no salíamos por cámara. Al día siguiente, cogí el periódico, y... jajajaja, sí que salíamos. ¡Qué bueno! el minititular decía algo así como "nos apuntamos para 2026" que será el proximo eclipse. Nosotras no dijimos esa chorradita, pero bueno jajajaja, le perdonamos, porque el chico fue muy majo, y sacó nuestros nombres, y también aquel día era su cumpleaños, y estaba trabajando. Fue un bonito regalo el que su jefe le dejara publicar, ¿verdad?

Por último que... ya colgaré foto cuando tenga mi ordenador bien. Y como anécdota cuento algo rápido porque quiero que quede aquí escrito. Que... cuando veía eso tan bonito, me acordé de Ojos Tristes. Pensaba en si él lo estaría viendo, y estaba segura de que le hubiera encantado estar ahí, mirando los métodos que utilizaban otros, los telescopios, y todas las cosas que nos contaban. Él me dijo, que también se acordó de mi. Ya sabéis, aquí, sonrisilla boba. Me alegro de que algunas cosas, no cambien y que a pesar de la distancia que últimamente prima, nos sigamos acordando el uno del otro.

Lo he titulado así, porque quedaba más poético jajajaja.

En fin... que ya nos veremos. Cruzad los dedos para que no me quede sin ordenador por mucho tiempo. Muchos besos mientras tanto, seguid escribiendo.
Sábado, 08 de Octubre de 2005 10:45 ;?> Hay 9 comentarios.

03/09/2005

¡¡Hoy es mi cumple!!

birth-cake.jpg
Así de rico está el mundo que te está esperando para
que te lo comas. Tienes la fuerza, la inteligencia y el
valor que te hacen falta, además de un corazón latiendo
fuertemente (por qué y por quién, es cosa tuya).
Hagas lo que hagas, para nosotros ya tienes la gloria,
te queremos un montón y estás guapísima, así que...
¡¡¡¡¡¡FELICIDADES!!!!!!


Esto me lo escribió una tía mía hace unos años para felicitarme. Me encantó, y lo he querido dejar aquí.

No sé por dónde empezar. Diré que hoy cumplo 24 años y que nací un jueves. Si miro hacia atrás, creo que poquísimas veces he celebrado mi cumpleaños en su día, siempre he modificado la fecha. Cuando era pequeña, como en septiembre no había colegio, lo celebraba en marzo, el mismo día que Luna e invitaba a mis amigos a una fiesta. Y ahora de mayor, me junto con otras amigas para hacerlo a la vez –si es que lo celebramos, porque al final no nos ponemos de acuerdo. Aún así, tomamos algo y nos damos los regalitos-.

De las fiestas que he hecho, recuerdo una, con unos 8 años, que tras llegar a casa del colegio vimos todo precioso. Mi madre había adornado el salón con globos y estaba casi todo colocado, el mantel, los vasos, las servilletas, la piñata... Eran de color azul, creo que de Snoopy y me quedé con la boca abierta. Lo único que me dio rabia fue que mi madre no podía estar, porque trabajaba. No he sido una niña mimada, ni he estado muy enmadrada, pero nunca me ha gustado que me falte mi madre.

Lo que más me gusta de mi cumpleaños son los regalos, pero recuerdo muy pocos. Uno especialmente fue una libretita de crucigramas que vendían de pequeña del Oso Yogui. Llevaba toda la noche del día 2 encima de mis padres: ¿Y por qué no me dais un regalo ya? Por favor, sólo uno ¿Y por qué no?. Pero mi madre era imposible de convencer. Miré a mi padre con ojos de corderito degollado, que sé le que pueden (jajajaja) pero me dijo que no. Al momento, me mandó quitar la mesa, y yo, que siempre he sido muy quejica, me puse a relatar Jolín, pues vaya, no me dais ningún regalo y encima tengo que quitar la mesa, con lo que ¡lo odio!, hasta que mi padre me pidió que recogiese las servilletas, y... ¡ahí estaba la libretita! Qué tontería y qué ilusión me hizo...

Ahora de mayor, me gustan los regalos hechos con las manos. No podía dejar de contaros el detalle de Ojos Tristes. Me ha felicitado con una especie de carta donde habla de mi. Son cosas que ha ido descubriendo a lo largo de este año, porque curiosamente, nos conocimos a finales de septiembre. Se me puso un nudillo en la garganta mientras lo leía, me impresionó lo bien que me conoce aún en cosas de las que no hemos hablado nunca, pero ya sabe cómo pienso. Ha sido precioso... No lo olvidaré nunca... Cuando me tiró de las orejas para felicitarme, no sé por qué número se iba pero interrumpió la cuenta para decirme que me quería. Al llegar a los 23 se me pasó por la cabeza que a esa edad le conocí, y él también lo dijo Veintitrés, aquí me conociste. Qué cosas pasan...

Siempre hemos hecho algo especial en mi cumple, a veces con mis amigos, y otras con mi familia. En la época de los 10 a los 12 ó 13, íbamos al Parque de Atracciones. Qué guay, era genial, pero el mejor año fue cuando mi madre ¡al fin! nos dejó entrar al Pasaje del Terror... Increíble. Llevábamos todo el verano planeándolo, y avisándola de que de ese año no pasaba el que no nos dejase entrar. Cuando llegamos allí... qué nervios... Me acuerdo que chillamos muchísimo, íbamos todos “cagados” jajajaja, unos empujones... casi nos matamos por las escaleras jajaja, el curilla de la Niña del Exorcista nos arañó con una cruz que llevaba (era la señal de guerra que los días siguientes íbamos enseñando al resto de los niños), y al salir, una amiga lloró de lo mal que lo había pasado, jajaja, pobrecita. Fue, sin duda, la vez que mejor me lo pasé, y el Pasaje nunca ha vuelto a ser igual.

No me importa cumplir años, pero noto lo rápido que se me está pasando la vida. No te das cuenta de cuándo las cosas empiezan a cambiar. Antes, los regalos estaban plagados de juguetes... me juntaba con todos mis primos... y no pensaba nunca en lo mayor que era, sino que esperaba ansiosa tener más edad. Ahora que lo pienso, me doy cuenta de que era muy feliz porque sólo me preocupaba el hoy. El mañana era algo que ya llegaría y el ayer, era tan lejano...

A Rainbow no le hace gracia cumplir años. Dice que significa el paso del tiempo, el hacerse mayor, tener más responsabilidades... y bueno, parte de razón tiene. A mi no me gusta ver, por ejemplo, que mi abuela está mayor, ni tampoco la serie de problemas y las decisiones que tenemos que tomar. Algunas cosas son difíciles y se hace duro. Ahora, a veces, nos vemos en situaciones en las que nos toca “estar”, la gente espera de nosotros una respuesta y no podemos eludirla. Si antes te enfadabas con un amigo, duraba poco, se solucionaba con unas paces y al instante, como si nada hubiera pasado. Ahora... hay que hablarlo. Te encuentras con gente que es falsa, o muchas veces eres tú misma la que tienes que ir con una máscara. De pequeña yo no veía hipocresía.

A pesar de todo eso, a mi sí me gusta avanzar en la vida. Lo que ya he pasado me lo sé, no me quiero quedar en ninguna etapa anterior, me gusta ir descubriendo las cosas que trae la edad. Empiezas a separarte de la mano de tus padres, esa que tanta seguridad te daba. Ellos depositan confianza en ti, y como son personas con los mismos problemas que puedas tener tú, se van abriendo, y descubres que tienen también debilidades, que lloran, que no tienen la solución a todos los misterios. Esto asusta un poco, sientes que nada es seguro, pero te hace sentir bien el comprenderlos. Con tus amigos es diferente, vas a otros sitios, se hacen otras cosas... Pero lo que más me ha gustado de hacerme mayor ha sido, descubrir el amor. Ahora no entiendo qué hacía o en qué pensaba antes, porque desde un tiempo a estar parte, todos mis mundos -el real, el virtual, el que sueño, el que me invento o el que me imagino- se mueven en torno a él. Y me encanta. Yo me quedo en mayor, me gusto más.

Y para terminar, como si mi cumpleaños fuese fin de año, me propondré ciertas cosas. Rescataré parte de mi amor propio, recuperaré fuerzas y ganas para estudiar y acabar la carrera, me querré más a mi misma y equilibraré los sentimientos con la razón. Cuando yo esté perfectamente bien, lo estaré también para los demás, lo sé.

Un beso a todos. No me tiréis muy fuerte de las orejas, ¡que llevo pendientes nuevos!
Sábado, 03 de Septiembre de 2005 01:10 ;?> Hay 24 comentarios.

23/08/2005

Vidente

videntes.jpg
Hace cinco años (madre mía cómo pasa el tiempo) fui a una vidente. Yo no creo mucho en estas cosas, pero como era amiga de mi padre y no me cobraba nada, fui a ver qué me decía.

Cuando llegué a su casa tenía esa sensación de... miedo-nerviosismo, porque se trataba de una auténtica bruja, le faltaba sólo la bola de cristal. Tenía el pelo largo y pelirrojo, con los ojos verdes y una voz muy melosa. Cuando empezamos a hablar, me resultó tan agradable, que me quedé mucho más tranquila.

Pasamos a una habitación que tenía una mesa redonda. Estaba decorada con cuadros de la Virgen, algún Cristo... pero la mayoría eran extrañas, no las sabría catalogar. Oscuras, eso sí. Le señalé un cuadro que me llamó la atención, porque mi padre también lo tenía en casa (en un álbum de fotos, guardado) y giró la cabeza muy deprisa para mirarme, y me dijo que era muy raro que alguien tuviera ese cuadro. Me dio tan mal rollo la mirada que me echó, que lo desmentí: no no, me habré equivocado.

Empezamos la sesión. No me acuerdo bien si usó cartas... pero yo me llevé la libreta roja para apuntarlo todo, para ver si con el tiempo se cumplían las cosas. Me dijo que eso le parecía muy bien, pero yo sé que me mentía jajaja.

Las predicciones fueron:

No fumes nunca, te hará mucho daño porque tienes la garganta muy sensible.
Bueno, esto es verdad, en seguida me pongo mala de la garganta, y fumar no me gusta nada.

Los meses de octubre, noviembre y diciembre van a ser de mucha suerte. Aprovecha para estudiar y a empezar cosas, lo harás con buen pie.
Estábamos en junio, y la verdad es que ahora que ha pasado el tiempo, tenía razón, fueron unos meses muy buenos en cuanto a estudios, aquel año me fue muy bien en la universidad. No creo que por lo que me dijo yo estudiara más...

Tengo una capacidad intelectual muy abierta, coeficiente grande. Nada más conocerme vi que eras buena estudiante. En seguida encontrarás trabajo, rodeada de gente y me sentiré muy a gusto. Tu destino es trabajar y lo harás siempre, serás una gran profesional.
No me dijo nada del otro mundo, me refiero a que mucha gente, nada más verme, me dice eso de que tengo cara de lista o de empollona. Yo creo que tiene que ver la forma de mirar. En cuanto a lo del trabajo, ella no sabía que eso es algo que yo necesito y que me gustaría que fuera así, “estar rodeada de gente”. Y por supuesto que querré trabajar. No sé todavía qué será de mi vida, pero yo no soy mujer de quedarme en casa... la verdad es que esa idea no me seduce nada y después de haber estudiado una carrera, menos (más que nada por el esfuerzo y los años que me he tirado estudiando).

Tienes dos ángeles y un espíritu. Tu bisabuela por parte de madre te protege. A ti y a tu madre. A ella la ha ayudado mucho a través de muchas etapas de su vida. Era una mujer justa, inteligente y demasiado estricta. Como sois parecidas, quizá por eso ella está con vosotras. De los ángeles, uno es el que te hace hacer las cosas convencida, el que no te hace dudar –el de la inspiración-. El otro es el que me lleva de la mano, el que te cuida de accidentes...
La verdad es que acertó con el carácter de mi bisabuela. Podría haberse inventado otra cosa, pero eso de estricta y justa... me sorprendió. Y también lo de que éramos parecidas. Lo de los ángeles... bueno, eso no se puede probar. Recuerdo que a veces se iba por las ramas hablándome de ángeles, espíritus y esas cosas y yo tenía que hacerle alguna preguntilla sobre cualquier tema que me interesara más.

Entre el 2001 y 2002 conocerás nuevas gentes que seleccionarás. En la primavera de 2001 notaré que habré madurado. La gente que te rodea es buena, te aportan algo. Son personas con las que sintonizas y has seleccionado. Conocerás a un chico y a una chica que serán amigos tuyos para toda la vida.
En esto sí que acertó. Soy muy muy selectiva y mis amigos siempre me lo dicen. Tengo buena intuición, y me ha llegado a pasar el llevarme muy bien con una persona, pero no gustarme demasiado sus amigos. El chico y la chica que tenía que conocer... aquel año estuvo plagadito de cambios en mi vida, y conocí a muchas personas, pero no sé quién podrá ser amigo para siempre. ... uno puede que sea el Marine... (a este le tengo que hacer un post enterito).

Ahora llegamos a la parte más interesante: los amores. Me dijo que conocería a un chico calladito, serio, inteligente, intelectual y que se parecería a mi hasta en la forma de estudiar. Que iba a ser flechazo y que su vida iba a girar en torno a mi. Que no me iba a fallar nunca y que él estaría acabando algo y la espera habrá merecido la pena. Bueno, ni os imagináis la de vueltas que le dí a esto. Porque yo no creeré, pero es que se trataba del tema sentimental y... Recuerdo que le pregunté que si era guapo, y me dijo no lo sé hija mía, pero tú vas a estar loquita por él (puso mucho énfasis en lo de loquita jajaja).

La verdad es que aquí patinó de lo lindo, porque conocí a Sam que no era nada nada parecido a mi. Y vaticinar que encontraría pareja era muy fácil si se tiene en cuenta que estaba solterita, mona, y joven universitaria. Vamos que... eso lo podría haber acertado cualquiera.

El caso es que, como he dicho antes, conocí al Marine y al principio pensé que podría ser él. Al resto de los chicos ya los conocía del año anterior, y él era nuevo. Además me estuve fijando en eso de si estudiaba como yo jajajaja. Pero tampoco. No es ni intelectual, ni tan inteligente como para destacarlo, y ni hablar de calladito, porque habla por los codos. Estaba muy pendiente de mi, eso es cierto, y como dijo lo de que estaría acabando algo, al desechar la carrera, no me quedó otra que pensar que lo que estaría acabando con la relación que tenía... ejem... en fin, no digo nada... (Ay, que he dicho que otro día hablo de él...).

El resto de las cosas que me pronosticó hablan de algunos amigos y sobre mi familia. Sólo decir que me aconsejó que mi madre fuese al médico y... ahí acertó. Recuerdo que cuando me lo dijo no me gustó ni un pelo, porque que te diga tonterías del estilo de lo que he contado, no pasa nada, pero atentar contra la salud, me dejó algo preocupada.

Lo dejo ya aquí porque el resto no es muy interesante, pero antes de irme os diré que estoy algo liada con los estudios, que por eso entro menos a vuestros blogs –y al mío, claro-. Perdonad, pero seguid escribiendo.

Un beso.
Martes, 23 de Agosto de 2005 01:12 ;?> Hay 15 comentarios.

17/08/2005

Emotiva o vulnerable

Hoy tenía pensado hablar sobre viajes. Me apetece mucho tener recopilados todos los momentos y las cosas que he visto cuando he estado en otros países. Sin embargo, he recibido un correo que... me ha hecho retroceder.

Antes de seguir diré que titularé los post sobre viajes como Al zafar yafar que significa viajar es la victoria. Y es que así lo creo, de los viajes se aprende mucho, y no sólo por lo que se ve sino por lo que se siente.

Ahora vuelvo con el tema que me ha hecho cambiar la idea de post que tenía preparado para hoy. Yo estaba más o menos contenta, he pasado la mañana tranquila estudiando, después he ido a comprar unas cosas y más tarde me he puesto música. Como ya tenía en mente hablar sobre los viajes, he rescatado todo lo que tenía guardado de Praga, para empezar por ahí. Estaba muy emocionada y sonriente sólo recordando los buenos momentos que pasé allí con mis amigos. Cuando me venía a escribirlo, he leído el correo.

No hubiera sido digno de mención, si no me hubiera dolido algo de lo que ponía. Eso ya me ha sentado muy mal, porque no soporto que me pasen cosas que me quiten ilusión.

Se me viene a la mente un artículo que leí en una revista de psicología. Decía algo así cómo ¿eres emotivo o vulnerable? Me sorprendió la respuesta, sinceramente. Una persona emotiva es aquella que se ilusiona, que siente, que se deja llevar por la pasión... pero alguien vulnerable es el que deja que esa emoción le afecte, y le haga cambiar su estado anímico desde ese momento.

Yo me consideraba hasta ahora una persona emotiva. Siempre que me pasa algo, procuro dejarlo a un lado y retomarlo cuando sea necesario, pero nunca me había impedido estudiar, hacer mi trabajo ni estar atenta a lo que hacía sin ningún problema. Sin embargo es mentira.

Por ejemplo... el día de la presentación que tuve en julio me pasó algo con una profesora, y acabamos discutiendo. A pesar de que salí muy contenta de la exposición, eso ya me dejó mal para el resto del día. Aunque no le daba vueltas a lo que se habló en la discusión, sí que tenía el semblante serio, y sé que en otro momento, me hubieran dado ganas de hacer muchas cosas. Era el último día de clase, ya había empezado las vacaciones, y lo único que me apetecía hacer era tumbarme en el suelo a escuchar música y olvidarme del resto del mundo.

No hará mucho, me alegré no sabéis cuanto de ver a un amigo. Estaba contentísima porque hacía tiempo que no sabía nada de él, y estuvimos charlando. Algo dijo durante la conversación, que me dolió, y ya no estuve igual. Y cuando nos despedimos, tuve una rara sensación y ganas de llorar.

El tema de que me duelan tanto las cosas y que no me lo debería tomar tan a pecho... como que lo dejamos para otro día ¿eh?

Tal vez el email de hoy, no lo he leído con buenos ojos, porque me afectan muchas cosas de mi alrededor. Principalmente que estoy estudiando, y eso me deja muerta. Estar tan concentrada, sin perder el tiempo, con este calor... También Ojos Tristes, que a parte de echarle de menos, sé que la cosa tiene que cambiar, porque yo sigo igual con respecto a él. Encima no me puedo desahogar con nadie, ni siquiera aquí, por que él me lee y me lo trago todo yo sola. Siempre ha sido así, pero hay días en los que me gustaría gritarlo a los cuatro vientos para ver si alguien me da una solución mejor. O a ver si me explican porqué suceden ciertas cosas que no llego a comprender...

El caso es que, resumiendo con el artículo que leí en la revista, me tengo que considerar vulnerable a la fuerza. Pero... no todo tenía que ser malo porque... si me afectan las cosas negativas, las positivas me elevan y me hacen volar.

A lo mejor estoy tan tranquilita, y de repente, ocurre algo inesperado, algo que me alegra y yo... ¡me pongo contentísima! y ya no paro, no me saco eso de la cabeza, y me recreo pensando, sonrío, lo cuento emocionada a los demás... Como lo que voy a hacer ahora, que mientras escribía esto, la misma persona me ha enviado otro email y ha sido un encanto... ¡ains! Me ha dicho unas cosas muy bonitas, me han encantado. Y el detalle de escribirme... uff, me ha leído el pensamiento, porque necesitaba esas palabras de él.
Desde ahora ¡decidido! será mi email favorito suyo, y sé que lo leeré muchas veces, porque estas cosas que me hacen vulnerable de manera positiva, se quedan grabadas en mí. En mí, sí, pero en mi corazón.
Miércoles, 17 de Agosto de 2005 01:13 ;?> Hay 13 comentarios.

12/07/2005

Por qué la gente grita

Hoy os dejo un cuento precioso. A mi me gusta mucho, es mi favorito. Se lo conté a un amigo por messenger y lo he querido poner aquí tal cual se lo escribí a él.

Sólo os digo que ayer me hicisteis sentir muy especial. Os he dejado una pequeña respuesta a los dos últimos posts que he escrito. Un beso.


"Por qué la gente grita"

Un día.. el maestro Baba
preguntó a sus discípulos
¿por qué la gente grita?
sus hombres...
pensaron un momento
y uno dijo:
porque perdemos la calma
El maestro, les dijo de nuevo
"sí, pero.... porqué gritamos si tenemos a la persona al lado?
porqué no podemos hablarle en voz baja?
porqué hacemos eso cuando nos enfadamos?"
los hombres...
dieron muchas respuestas.... pero
ninguna de ellas parecía ser del agrado del maestro.....
Finalmente
éste decidió explicarles....
Mirad...
cuando dos personas se enfadan...
sus corazones se alejan mucho...
tanto
que tienen que gritar para poderse escuchar...
cuanto más enfadados estén...
más tienen que gritarse
Y...
qué sucede cuando dos personas se enamoran?...
que no se gritan...
sino
que se hablan... suavemente....
porque sus corazones... están muy cerca
y..
cuando se enamoran más aún....
no hacen falta las palabras...
basta con mirarse...
ni siquiera susurran...
porque hasta el silencio les habla....
así es... lo cerca que pueden estar dos personas cuando se aman....
después el maestro añadió....
no dejéis que vuestros corazones se alejen...
no digáis palabras que os distancien más
porque llegará un día
que la distancia sea tan grande....
que vuestros corazones, quizás
nunca vuelvan a encontrarse....
Martes, 12 de Julio de 2005 00:11 ;?> Hay 16 comentarios.

11/07/2005

El teatro de los sueños

Theatre.jpg
A finales de mayo mi hermana actuó con su grupo de teatro. La verdad es que me quedé helada con la representación que hizo.

Ese día llegué antes de tiempo al centro cultural y cogí buen sitio para verlo todo de cerca, no quería perderme detalle. Y cuando se abrió el telón también se abrieron con él todos mis sentidos. Empecé a entusiasmarme y me puse un ratito a soñar. Me imaginaba a mi misma en el centro del escenario, representando la más bonita escena de amor que se hubiera hecho nunca. Representaría una mujer de carácter, eso seguro, pero con dudas y temores –que al fin y al cabo es lo que tenemos todas-. Y cuánto más me metía en mi papel, más a gusto me encontraba, y más dejaba volar mi imaginación.

Al momento, comenzó la función. Aparecieron en escena los primeros actores y me sorprendió la sensación que tenía de haber echado de menos las butacas de un teatro...

La obra tenía una buena parte cómica, y nos estuvimos riendo mucho. Todos los espectadores nos conocíamos, éramos gente del barrio y cuando algún actor nuevo aparecía en el escenario, se oía el rumor de la gente “que es fulanito, ¡que es fulanito! mira cómo va” y sonido de muchas risas.

Llegó el turno de Luna. En casa, cuando ensayaba, por los nervios, decía su papel muy rápido. Mi madre estaba sufriendo para que todo saliera bien. Yo, apoyé la cabeza en mi mano derecha y la observaba atenta con la certeza de que lo iba a hacer genial.
Sinceramente, me quedé sin palabras. Supo llenar el escenario con su presencia. No falló nada... el tono de voz, la entonación, sus gestos... Hubo un momento en el que tras decir una de sus frases se esperaban risas, y ¡claro que llegaron! Ella echó una mirada al público y nos metió a todos en el bolsillo. Qué guapa la vi en ese momento.

Cuando la obra acabó, se notaba que nos había atrapado a todos. Mi hermana fue felicitada por muchas personas que se acercaban sólo a darle un beso. Pero ahora os digo un secreto.... Luna lo hizo genial, para mi la mejor, pero no sé qué me pasó con la actriz que hacía de criada que me encantó. Me hizo reír mucho con sus andares y su tono de voz. Creo que dio mucha vida a la función.

A los pocos días, llegaba a casa de la universidad, y vi a una señora mayor sentada en un banco del parque que me pilla de camino. Enseguida me di cuenta de que era la criada. Me pareció que estaba muy triste, no sé, o tal vez pensativa. El día de la representación no pude acercarme a felicitarla, y pensé que aquel era un buen momento. Así que, con paso decidido me puse delante de ella y le dije “hola, usted es Buenapersona, ¿verdad? Yo soy kamala, hermana de Luna”. Me saludó y a partir de ahí nos pusimos a charlar. Le dije todo lo que me había gustado su papel y lo bien que me lo había hecho pasar. Ella se animó al instante, y ya no dejó de contarme cosas, de su vida privada, de todo lo que hacía, su familia, hijos... Cuando se lo conté a Luna al llegar a casa, me dijo que Buenapersona me había contado en cuarenta minutos lo que a ella le había costado ¡siete meses!

Después de ese tiempo, me despedí de ella y la dejé sentadita en el banco hasta que diera la hora de irse para casa. Yo tenía aún muchas cosas que estudiar, y me iba pensando en la manera tan tonta que tengo siempre de liarme con las cosas y perder el tiempo. ¿Sabéis qué más? Que ahora no me acuerdo de la asignatura que tenía que estudiar, pero no se me olvida el cambio que dio la cara de Buenapersona de tristeza al principio a su sonrisa del final. Y mientras me marchaba nerviosa por lo tarde que se me había hecho, iba pensando que... no sé a quién... de las dos... le hizo más falta aquella conversación...

No os penséis que me voy sin daros un beso...
Lunes, 11 de Julio de 2005 01:18 ;?> Hay 14 comentarios.




kamala in Patmos

No me pidas que te deje ni que te dé la espalda. Iré donde tú vayas, me quedaré donde estés. Tu gente será la mía, tu Dios mi Dios. Y nada excepto la muerte, podrá separarnos.

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