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kamala in Patmos

Mi Laurita

Y todas las personas viven,
no en virtud del cuidado que tengan de sí mismas,
sino por el cariño que otras sienten por ellas.


Hoy no tenía pensado escribir, porque la verdad es que estoy muy ocupada. Pero después del día tan asquerosito que he tenido, hace cinco minutos una persona ha conseguido emocionarme.

Nos conocimos por casualidad, y ahora me alegro muchísimo. Ella dice que la ayudé cuando se sentía perdida pero yo no estoy segura de quién ha ayudado a quien...

Es increíble que una persona tan joven, sea tan madura y tenga esa manera de pensar, para mi muy especial y cercana. Tal vez porque sienta que es como yo.

Hoy me ha emocionado, porque sabe que llevo un año que el Sol parece que no quiere salir por mi ventana. Me ha dado ánimos desde la distancia, y me da todo su apoyo y cariño. No sabe lo especiales que se convierten unas palabras en los días “malos”, nos llegan con mucha más fuerza.

Te quiero mucho Lauris, y deposité mi confianza en ti porque sencillamente eres una persona que merece la pena conocer. Seguí... lo que me decía mi intuición...

Él

Él

Es como un niño soñador. A veces me quiere hablar de un tema en concreto pero no lo hace, espera a que yo lo haga. Se calla muchas cosas. Es cabezota y despistado. No cuenta lo que le pasa. Cuando se da cuenta de que ha hablado demasiado, deja de hacerlo. Transmite muchas sensaciones al hablar, las suyas y otras que provoca. No se enfada prácticamente nunca. Me aporta tranquilidad y me calma. Otras me enciende. Tiene un sentido del humor que me fascina. No es claro al hablar. No hace diferencias entre una persona y otra en cuando a la amistad. Trata siempre de agradar. Le encanta aprender. E investigar. Es curioso. Me hace enfadar y lo sabe, y lo peor es que le encanta. No le gusta ser protagonista, pero le gusta gustar. Se adora a sí mismo. Cuando le digo algo tierno o algo que le deja sin palabras... contesta siempre con risas para frenar esa sensación, aunque después lo agradece en serio. Racionaliza todo, aunque se empeñe en vivir de sensaciones. Es risueño pero muy responsable. Y también pasional. Nada visceral, piensa mucho las cosas antes de actuar y de hablar. Eso le hace no ser espontáneo como a él le gustaría. Tiene agarrado de la mano a su niño interior y le cuesta mucho dejarle salir. A su lado me siento escuchada y comprendida. Es lo que más valoro en él. Es muy agradecido. Se cohibe a la hora de decir algunas palabras... bonitas... a veces le asusta lo que no está etiquetado, pero esto no lo quiere hacer. No es del todo sincero, puede decir las cosas sin sentirlas realmente sólo con tal de agradar. Es testarudo si está seguro de lo que dice, aunque eso suponga que la otra persona no escuche de él lo que quiere oir. Cree que la verdad no es única. Le encanta la sensualidad, el arte, la música, la danza... la elegancia. Sensible, capta cosas que a otros se nos escapan. Llora. Le gustan las personas espontáneas y con genio. Pasionales y sinceras. Disfruta de la vida, de todo lo que le rodea. Intenta vivir en armonía. Le encanta escribir. Y escuchar. También conversar. Se preocupa mucho por los demás, hasta que no logra que estén bien, no nos deja en paz. Siempre pide opinión sobre los temas de los que habla. Sabe pedir perdón. Y dice muchas veces “te quiero”. Le encanta leer. Y soñar. Es tan mono... Piensa mucho y tiene una gran imaginación. Le cuesta olvidarse del qué dirán. No tiene mala idea, ni busca las cosas negativas. Si encuentra algo que no le gusta, intenta mirarlo con otros ojos, por si su percepción fuese errónea. Cuando se enfada puede ser cruel. Pero eso quizá es por su orgullo. No quiero que sea nunca cruel... Cuida su aspecto externo, pero a mi me gusta más que se cuide el interno, esas cosas que lee que le llegan, lo que percibe de observar a los demás... Es muy cariñoso. Y observador. Para sus cosas, reservado. Le gustan los juegos de palabras, para él es importante. Explica justo lo que quiere decir con pocas palabras, pero las apropiadas. A veces no quiere decir lo que ya está diciendo... Le gusta saber, conocer a las personas. Le cuestan los cambios. Se enamora de todo lo que le apasiona. Adora meterse conmigo. Aunque cree que es importante decir las cosas muchas veces deja que el momento hable por sí solo. Bastante independiente, le gusta ir a su ritmo, tener tiempo para él. No juzga, ni me juzga, pero da consejos. Tiene buen criterio. A veces me da rabia que sea tan... como es. Tantea el terreno antes de preguntarme, no sabe cómo me lo tomaré, pero es que... no sabe tantas cosas... si él supiera que no pasa nada... que conmigo no pasa nada... Le encantan mis brotes de inocencia. Mi risa. Y todo lo que le hago reir. Romántico a su manera. Sensible y sentimental. Es tan entrañable... Y tan tierno... Y educado. Y feo. Y... ay cómo le quiero yo...

Olvidarme de ti, no puedo

El otro día me chocaron las respuestas que encontré al post de ¿Olvidarme de ti?. Yo soy más bien habladora, e inspirarme lo hago poquito, porque me da vergüenza y nunca encuentro momento para sentarme a escribir. Pero no tenía ni idea de que al leerme me pusierais de protagonista, como si de verdad tuviera esos sentimientos y alguien en la cabeza del que no me puedo separar...

Rafael fue el primero que me contestó, y tengo que decir, que tiene toda la razón. Yo siempre he pensado que soy de esta manera de ser gracias a las personas que han pasado por mi lado. Creo que estamos en continuo cambio, de manera de pensar, de actuar... y también de sentir, pero no sólo en el tema del amor, sino en cada cosa que toca nuestra vida.

Para mi, es IMPOSIBLE olvidar a alguien. Imposible, ya os lo digo desde aquí. Sí que puedo dejar de pensar tanto en una persona como en los primeros momentos, pero entra dentro de nosotros de tal manera que forma parte de nuestros recuerdos, de nuestra vida y es algo de lo que no te puedes desprender.

Bueno, pierdo un poquito el norte cuando me pongo a pensar... Os quería decir que olvidarme de ti es ante todo frustración. El querer y no poder. Si no te puedo tener, ¿por qué tengo que pensar en ti? ¿Por qué si noto que sin ti me apago, te busco en todo momento sabiendo que no voy a encontrarte? No lo sé...

Lo que sí sé es que una persona deja de estar tan presente cuando nosotros decidimos que salga. Yo sé que si tengo a alguien en la cabeza todo el día, lo mejor será que no piense tanto en él, pero lo más difícil es aceptar el “no puede ser” y seguir con tu vida. Y a veces, no apetece dejar de soñar.

La verdad es que el tema me dio mucho que pensar. Mi ex, al que llamaremos a partir de ahora Sam (porque lo de ex, no me gusta), también aparece por mi mente de vez en cuando. Y no os doy la razón en eso que me decíais de que siempre te quedas con lo bueno, porque no sé qué me pasa últimamente que sólo se me agolpan los peores momentos de la relación.

No olvido nada, ni lo bueno ni lo malo, pero creo que estoy en una etapa en que sólo veo lo malo porque es lo que quiero cambiar, lo que no quiero que me vuelva a pasar en mi siguiente relación.

En mi día, no pienso en Sam como antes. Es cierto que las cosas se normalizan, aunque siempre le tenga presente. No hay día que no me acuerde de él, pero ahora sólo es de vez en cuando. Y no me quita el sueño, no tengo ganas de llorar cuando le recuerdo, ni le comparo con las personas que me encuentro.

Su y Marta hablaban de eso que he dicho antes de quedarnos con las cosas positivas, no vivir sufriendo por viejas heridas del pasado. A lo mejor es que necesito aún más tiempo para que cuando piense en él, nada me duela. No lo sé...

No voy a borrar nada de mi vida, porque no puedo. Y también, porque.... a ver... tenéis razón.... si yo lo sé.... no querría sacar a nadie que me haya hecho sentir todo eso. Suena a un amor imposible, y esos dicen que son los mejores, porque se quedan en lo mejor.

¿Sabéis qué? que quiero que me roben el amor. Me ha encantado esa frase. ¡Quiero que me lo roben!, que rompan mi interior como lo hace el vidrio, en mil trocitos. En el amor me vuelvo tan frágil y vulnerable, que si me dejo llevar y me rompo, creo que todo lo que es el amor que no sé qué será, se expande por mi cuerpo. Y os aseguro, que es lo mejor que he sentido nunca.

La chica que escribió ¿olvidarme de ti?, sabe que, a pesar de todo, lo que más le gustaría sería fundirse con él en un abrazo interminablemente fugazzzz....

¿Cómo estás?

Hola, me alegro de verte.
Hola, yo también. ¿Cómo estás?.
Bien. Han pasado muchas cosas desde la última vez...
Sí, dime. Cómo qué.
He empezado a escribir... a sacar parte de mi.
¡Ah!. La verdad es que es algo que esperaba...
Sé que lo esperabas. El que nunca me incitaras a ello me hacía pensar que querías que lo hiciese, pero cuando estuviera preparada, cuando saliera de mi.
Sí, ha sido así. Me gustaría leer algo tuyo. Saber cómo sientes.
........
Y dime... hay algo más...
No sé a qué te refieres...
Quién es él.
¿Quién?.
Esa persona que me impide penetrar en ti cuando te miro. Es mi obstáculo para saber qué estás pensando. Es el dueño de tu mirada ausente.
Él es... bueno... No tiene importancia.
Sí que la tiene. Es lo más importante.
Digamos... que la ha dejado de tener.
Entiendo.
........
No quieres hablar, ¿verdad?.
No, lo que quiero es... que me ayudes a olvidarle.

No vuelvo

No vuelvo, tal vez sea mejor así. El largo camino que nos separa, el que va de tu corazón al mío, se llenó de obstáculos que vencer. Y los dos sin ganas de enfrentarnos a ellos. Sin querer apartar las piedras.

No vuelvo, porque mi orgullo no permite que me muera si decido recorrer la distancia y tú te anclas en el mismo sitio.

No vuelvo, pero... ¿y si tú regresas?

¿Sabes a qué punto me gustaría volver? a ese en el que fuimos uno, ese... en el que no nos hacía falta decidir si volvíamos o no, porque ninguno de los dos... nos habíamos ido.

Testigo de libros

Testigo de libros

Hola chicos, llego un poco tarde con lo del testigo, pero aquí estoy. Podría haber pensado más las respuestas, hay muchos libros que no tengo en casa porque son de la biblioteca, pero bueno... Allá va.

Pregunta: Estás atrapado en Fahrenheit 451, ¿qué libro te gustaría ser?
Puff, qué difícil... No sé, aunque estoy segura de que no elegiría Franhrenheit 451. No me gustó, demasiado... ¿cruel? Qué vida, ¿no? Me dejó muy mal sabor de boca.

Pregunta: ¿Alguna vez te enamoraste de algún personaje de ficción?
Enamorarme enamorarme... la verdad es que no, pero sí que estaba loquita de pequeña con Gilbert Blythe, el que tiraba de las trenzas a la chica pelirroja que era Ana de las Tejas Verdes. Veía la serie y decidí leerme los libros, porque siempre mejoran y cuentan más cosas.

Ah bueno, y ahora que lo pienso, también un poquito de Rett Butler, de Lo que el viento se llevó.

Pregunta: ¿El último libro que compraste fue?
El último es “Nunca miras mis manos” de Susana Pérez-Alonso, que trata de una chica que se enamora por internet. Me gustó –aunque aún no lo he leído- porque habla de todas las sensaciones que desde aquí nos llegan.

Pregunta. ¿Qué estás leyendo actualmente?
Estoy leyendo “Llora, Alegría” de Cuca Canals. Lo he empezado hoy y ya llevo casi medio libro. Me está encantando, es de los míos. Cada frase, contado con sencillez...

El de Nunca miras mis manos, lo he dejado aparcado porque voy a subrayar las cosas que me gusten, para luego recordarlas –o las que haya sentido alguna vez por aquí-. Me estaba encantando, y emocionando... Cuando lo lea, ya os daré guerra.

Ahora leo poco porque tengo una pila de apuntes enorme y un libro super bonito que se llama quimiometría (estudio química). Si queréis os lo presto.

Pregunta. Cinco libros que llevarías a una isla desierta:
A ver... también, como Su, me decanto por uno de Lucía Etxebarria, pero “Beatriz y los cuerpos celestes”. Éste, para hacerme pensar y buscarme entre los sentimientos de la protagonista.

“Mi planta de naranja lima” de José Mauro de Vasconcelos, porque, sencillamente, me llena de ternura y es el primer libro que me ha hecho llorar. Y no sólo la primera vez que lo leí.

También, “Tan veloz como el deseo” de Laura Esquivel. Se lee muy bien y, os parecerá increíble pero, hasta la última página me mantuvo con muchas ganas de cambiar el giro de su historia.

Para reirme, me llevaría sin dudar el de “Cómo ser una mujer y no morir en el intento” de Carmen Rico Godoy. Un día de verano, aburrida y con insomnio fui al salón, cogí ese libro porque era de los pocos que no había leído, y... me partía de risa. Me lo leí casi del tirón.

Y el quinto, cómo no, “El Principito”.

Pregunta. A quién pasas esto y por qué...
Bueno, se lo paso a aquel que lo quiera hacer de todos mis contactos, no comprometo a nadie (pero me gustaría que lo hicierais todos, jejeje).

Un beso.

Cinco sobre cosas importantes

1)¿Qué es lo más original o importante que dejas en tu closet?
Bueno, original o importante que yo sepa nada. Pero tengo una gabardina blanca que me encanta y la tengo mucho cariño.

Mi ex, siempre dijo que se enamoró de mi cuando me vio con ella puesta, pero no era verdad, porque me la compré cuando ya le había conocido. Lo que sí es cierto es que era lo que llevaba cuando nos besamos por primera vez.

Me gusta porque me sienta bien, parece una prenda hecha para mi.

2)¿Qué es lo más original o importante que dejas en tu mesa de noche?
Mi mesilla de noche en realidad es el escritorio, queda más cerca y además es más grande para poner más cosas.

Está la lamparita, que tiene el cable demasiado suelto y a nada que empuje el escritorio, se desenchufa. No os quiero ni contar la rabia que me da cuando la enciendo por las noches y no se enciende.
También tengo el libro que me estoy leyendo, una mini-cadena, algunos CD’s, cintas de casette, el móvil, lo último que me he estudiado con las hojas en sucio, lápices de colores, bolis... no sé, muchas cosas.

3)¿Qué es lo más original o importante que dejas en tu computadora?
Guardo todo lo que he leído en internet que me ha llamado la atención. Les pongo título y autor entre paréntesis (tengo algunas cosas vuestras guardadas).

Lo tengo todo clasificado, me daría mucha rabia perderlo y de vez en cuando me entran agobios y lo paso a CD.

Pero la carpeta más importante es una que se llama “letras” en la que guardo algunas conversaciones que he tenido con algún que otro amigo de esos de iniciar sesión...

4)¿Qué es lo más original o importante que dejas en tu colección de discos?
Original poco. Tengo un disco que me grabó mi ex y que cada vez que lo pongo me da mucha pena. Otro que me regaló Rainbow por junio del año pasado para que la recordara cuando no estuviera. También dos cintas de canciones que antes no me gustaban nada, no iban conmigo, pero ahora me encantan, y las canto a pleno pulmón (también me las grabó ella). Y una cinta de cuando era pequeña en la que salimos mi hermana y yo cantando con mi padre. Después salgo discutiendo con mi madre, y la llamo “amor mío” jajajajajajaja. Me parece algo muy entrañable, y el haberla seguido escuchando, hace que tenga ese día en mi memoria, recuerdo muchas cosas (algún día lo contaré).

5)¿Qué es lo más original o importante que dejas en tu bolsa, mochila o cartera?
Empiezo a enumerar. Siempre meto lo mismo, sota caballo y rey, y así no se me olvida nada. Llaves, abono, monedero, dinero, clinex, libreta, boli, libro y vaselina. Esto es lo fijo de todos los días, pero a veces voy más cargada.

Si es mochila o bolsa para la universidad, pues llevo los apuntes y el estuche, pero por no llevar mucho peso a la espalda, suelo ir ligera. (Me encantan los bolsos, tengo un montón).

¿Un secreto? Me gusta apuntarme palabras bonitas que me dicen de vez en cuando y las llevo escritas en papel, y lo releo por la calle...

Recuerdo

Apenas conozco a Ismael Serrano, pero de un tiempo a esta parte –y nunca mejor dicho, porque esta frase aparece en una de sus canciones- se ha convertido en alguien constante en la música que escucho.

Después de oir dos o tres... creo que la que de verdad me ha tocado, ha sido la de “Recuerdo”. Tal vez sea, porque muchas mañanas me levanto... melancólica, taciturna... aún dormida. Y no sé si más que mientras soñaba... quién sabe.

Las partes en cursiva, son las que más me gustan, pero lo que está en negrita, es lo que me hizo enamorarme de la canción. El final, a mi, me dice esto:

“Va pensando en lo que fueron una vez, pero... de repente, se da cuenta de que quizá pronto se baje del vagón, y la vuelva a perder. Parece que se llena de valor y coraje para acercarse a ella y decirle todo lo que ha estado guardando durante tanto tiempo (¿qué impidió no hacerlo antes?¿el orgullo?). Con toda su alma se acerca... y cuando parece que va a gritar a los cuatro vientos que la ama... sólo le sale... un sencillo ¿cómo estás?.”

Jejeje, me encanta. Sé que me pongo tontita, pero me encanta, no lo puedo evitar.

Recuerdo
(Ismael Serrano)

Me levanto temprano, moribundo
perezoso resucito, bienvenido al mundo
con noticias asesinas me tomo el desayuno.
Camino del trabajo en el metro
aburrido vigilo las caras de los viajeros
compañeros en la rutina y en los bostezos.
Y en el asiento de en frente,
un rostro de repente,
claro ilumina el vagón

en sus gestos traen recuerdos,
de otros paisajes otros tiempos
en los que una suerte mejor me conoció.
No me atrevo a decir nada,
no estoy seguro,
aunque esos ojos sin duda son los suyos,
más cargados de nostalgia, quizás mas oscuros.
Pero creo que eres tu, y estás casi igual
tan hermosa como entonces, quizás más
sigues pareciendo la chica más triste de la ciudad.
¿Cuanto tiempo ha pasado desde los primeros errores?
¿Del interrogante en tu mirada?
La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres,
jóvenes promesas, no, no teníamos nada.
Dejando en los portales
los ecos de tus susurros,
buscando cualquier rincón sin luz,
agárrate de mi mano,
que tengo miedo del futuro,
y detrás de cada huida estabas tu, estabas tu.
En las noches vacías,
en que regreso,
solo y malherido, todavía me arrepiento
de haberte arrojado, tan lejos de mi cuerpo.

Y ahora que te encuentro,
veo que aún arde, la llama que encendiste,
nunca, nunca es tarde,
para nacer de nuevo, para amarte.
Debo decirte algo,
antes de que te bajes,
de este sucio vagón y quede muerto,

mirarte a los ojos y tras de recordarte,
que antes de rendirnos, fuimos eternos.
Me levanto decidido y me acerco a ti,
y algo en mi pecho se tensa, se rompe.
¿Cómo estás?
¿Cuánto tiempo te acuerdas de mi?

y una sonrisa tímida responde:
Perdone, pero creo que se ha equivocado,
disculpe señorita, me recuerda tanto
a una mujer que conocí hace ya algunos años.
Más viejo y más cansado vuelvo a mi asiento,
aburrido vigilo las caras de los viajeros,
compañeros en la rutina y en los bostezos...


Os pido un par de días para responder al post que escribí ayer. La verdad es que no esperaba encontrar esas respuestas y creo que se merecen algo más que un pequeño comentario.

Un beso a todos, gracias por estar.

¿Olvidarme de ti?

¿Olvidarme de ti?

Yo creo que sí. Hay días en los que me invades de tal forma, que no me dejas ser yo misma. Y te borraría si pudiera. Te volatilizaría sin pensar.

¡Sí!. No puede ser que estés todo el día en mi cabeza, invadiendo cada rincón, cada instante de pensamiento. Siempre respirando tu olor, ese aroma que desprendes y que a veces me ahoga...

Tu voz, que me repite incansable las frases que pronuncias.

Tu mirada, que me persigue en todos los rostros.

Tus manos calladas.

Tu sonrisa helada.

Tu ser.

Tú.

Hola de nuevo

Bueno, después de leer el blog de Nico, me he decidido a dar el mío de una vez por todas.

Os preguntaréis porqué no lo he hecho hasta ahora si una de las primeras cosas que escribí fue dirigida a vosotros. Ni yo misma estoy segura de la razón...

Ahora estoy de exámenes, no tengo tiempo para escribir en él y llevarlo como a mi me gustaría. Sin embargo, he colgado algunas cosillas porque me gusta... estoy con un pie para continuar y con el otro para dejarlo.

Últimamente me he decantado por seguir, y ya veremos cómo termina todo.

En este tiempo he descubierto el blog de Rafael, que me ha encantado. Es un chico que escribe con claridad, y parece romántico. Aún le he leído poco, pero me pidió algún lugar para leerme él a mi. Bueno, aquí estoy.

El de Buda porque un día me hizo un comentario en el blog de Aserejé, y me encantó que se dirigiera a mi, sin conocerme. Además un día me dijo que se fiaba de mi criterio y eso que apenas me conoce. Fue un detalle precioso. Es muy romántica jeje, como yo, jajajaja.

También el de ZilC, gracias a Laurita. El otro día nos preguntaba lo que buscábamos en un blog, qué era lo que nos llevaba a leerle a él en particular. Yo le contesté esto:

Distraerme. Llenarme de ideas. Pensar. Descubrir cosas nuevas. Leer. Sentirme cercana con personas a quienes no conozco. Dejar que me transmitan sensaciones. Sentimientos. Estudiar comportamientos. Observar las simplezas que os ponen contentos, y aquello que os enfurece y saca vuestra parte más rebelde. En fin... estas cosas y algunas más...

Y Nico... bueno... ¿qué podría decirte yo para que de verdad te creas que no nos conocemos? No tengo ni idea, y no sé porqué piensas lo contrario. Tal vez tengas muy presente a esa persona con la que me confundes, parece que estás esperando que de un momento a otro dé con tu blog, pero, de verdad, que no soy yo.

Un beso a todos.

Las siete maravillas del mundo

Las siete maravillas del mundo

1.- Ver... abrir los ojos y encontrarme con los tuyos...
2.- Oír... lo que me dicen tus suspiros...
3.- Tocar... todos los rincones de tu cuerpo...
4.- Saborear... cada uno de tus besos...
5.- Sentir... cómo me cambia el latido a tu lado...
6.- Reír... estando entre tus brazos...
7.- Y amar... como nunca te han amado...

Cinco sobre frases hechas

¿Son ciertas? ¿Te identificas con ellas? ¿Qué significan para tí?

1) Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.
Ésta es totalmente cierta. Yo soy una de esas personas de las que se habla. Lo sé, porque estas cosas se notan. Pero es que llamo la atención sin saberlo. No sé qué tendrá mi cara, ni las cosas que digo, que todo el mundo lo tiene en cuenta.
Eso está bien en ocasiones, pero en otras... resulta un poco desagradable.

Pasar desapercibido, sentirse un cero a la izquierda... como que no va conmigo. Así que prefiero que hablen de mi y que se acuerden, a que no.

2) Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.
Sí y no. Hay silencios mágicos que no se deberían tocar, pero hay otros silencios que resultan incómodos.

¿Un momento mágico? Cuando el silencio no es silencio y las miradas hablan.

¿Un momento incómodo? Cuando no sabes qué decir y sólo te preocupa pensar en algo para romper ese silencio.

3) El más difícil no es el primer beso, sino el último.
Para mi no. El primero siempre será el más difícil. Después, esos labios ya son míos...

Un beso de despedida sí que puede ser el más difícil, pero a no ser que sea para toda la vida, ¿quién nos dice que no volveremos a encontrarnos?

4) Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.
Sí, el carácter se debe educar. Gran parte de lo que somos se debe a la educación que recibimos desde pequeños.

5) Prefiero morir de pie, a vivir arrodillado.
Porsupuestísimo. No hay más que decir.

Los Blogeros

Creo que hoy es un buen día para hablar sobre vosotros, sobre las personas a las que leo. Empezaré por Galatea. Lo siento, tenía que ser ella porque fue a la primera que encontré. Me pareció un poco raro que alguien tuviera una página donde contar sus cosas...
A través de ella conocí el foro. No tardé nada en registrarme. Al principio recuerdo que me costaba escribir porque pensaba que no le resultaría interesante a nadie, pero luego me dejé llevar. Y tanto que al final he decidido abrir un blog.

El de Galatea me gusta leerlo porque me impresiona la imaginación que tiene. Es increíble, de verdad, yo no sé cómo le pueden salir tantos cuentos e historias o inspiraciones... Es lo que más destaco de ella, y lo buena persona que es con todo el mundo, siempre está dispuesta a echar una mano.

También leo el de Laura en la ventana. Esta chica es un encanto, aunque escribe poco. Es muy madura para su edad, y muchas veces me he visto identificada en sus inquietudes y me hace pensar.

Matías fue otro por los que empecé. Me gusta las cosas de las que habla y me acerca un poco a su cultura, para mí desconocida.

Un día estaba aburrida en casa y me puse a pinchar enlaces de Galatea. Allí encontré a Aserejé y a Su (La otra cara de la barbie). El de Aserejé es que me encanta, me parto de risa con ella. Tiene unos golpes que me hacen reir mucho. Me resulta muy cercana y familiar.

Nunca he escrito nada en el blog de Su. Es una chica que leo todos los días, y siempre pienso muchas cosas que le podría decir... pero luego no digo nada. Y me da rabia dejarlo para otro momento, porque el momento preciso, se pasa.
Muchas veces me he imaginado sentada a su lado charlando, intentando que se le pasen las ganas de llorar. Un beso desde aquí.

Me encanta lo bien que se expresa Cora. Me gustó desde el principio y la encontré cuando llevaba poco tiempo en esto. Se nota que se le da bien escribir, porque yo no podría hablar tanto sobre un mismo tema (¿o sí? todo es ponerse, y yo hablo por los codos).

Por Aserejé dí con Emma. Me gusta lo que cuenta, enseguida me he enganchado. Aunque aún la conozco poco, es muy detallista (eso he intuido por dos o tres cosillas ;-), gracias).

Con NiCo he tenido tiempo hasta de enfadarme. A él le conocí otro día de aburrimiento, y no os podéis imaginar las carcajadas que llegué a soltar. Me tiré un buen rato leyéndole, pero... llegó el mosqueo. Si es que no puede ser... Claro, yo me metí en su blog haciéndome la listilla y él se pensó que era otra persona que no era. Más o menos hemos arreglado el asunto, pero él no se ha vuelto a dirigir a mi en su blog. Espero que ya todo quede en el olvido, y que sepa, por si las moscas, que vengo en son de paz, jajajaja.

Al médico lo he conocido hace poco, pero... me ha resultado una persona muy entrañable. Me he sentido muy cercana en todos los comentarios que hace, con las cosas que cuenta, cómo las cuenta... y siempre utiliza las palabras precisas (ya hablaré otro día sobre esto de las palabras).

Y me queda el de Galiana. Es un amigo que se ha embarcado conmigo en este viaje. Madre mía, nos metemos en cada berenjenal... jajajaja. Pero bueno, él me anima. Escribe muy bien, a mi me encanta leerle. Todo tiene un porqué (aunque él me diga que no), y me gusta pensar en lo que esconden sus escritos, y si yo he sentido lo mismo alguna vez.
Tiene un don, la inspiración siempre está con él (a mi me abandona cuando quiere, ¡ains!). Es una persona increíble, me alegro mucho de haberle conocido.

Quería deciros que me ha costado un montón escribir esto. No sé si a vosotros también... pero es que al principio, cuando nadie te lee es como si le hablaras a la pared.
Ah, no os he avisado antes porque no me gustaba el aspecto que tenía (ahora no me encanta, pero bueno, iré haciendo modificaciones, y si alguno se anima a ayudarme estaré muy agradecida –Galatea, tendrás noticias mías jajajajajaja-).

Bueno, me ha quedado un pelín serio pero... estoy nerviosa, es mi primera vez (ejem!)(los otros días no cuentan, porque no me había sentado ante el folio en blanco).

En fin, que como no estáis aquí para darme unos golpecitos en la espalda para darme ánimos, lo haré yo por vosotros, jajajajaja.

Un beso, para mí, sois especiales.

Contradicciones

Lucho por no verte... pero abro lo ojos.
No quiero oírte, pero escucho atenta.
Me pides y no te quiero dar.
Te doy, y no recibo nada a cambio.
Creo que te olvidas de mi, cuando yo más te recuerdo.

Me duele que sepas lo que siento, pero no trato de ocultarlo.
Limpias mis lágrimas cuando no las hay.
Y te alejas cuando más te necesito.

Me muerdo los labios para no hablar, y son mis suspiros quienes más te dicen.
Te digo adiós sin querer marchar.
Tú me dices que confíe, pero a mi se me olvida lo que es confiar...

El adiós

El adiós

En verdad os digo que el adiós no existe:
Si se pronuncia entre dos seres que nunca se encontraron,
es una palabra innecesaria;
Si se dice entre dos que fueron uno,
es una palabra sin sentido.
Porque, en el mundo real del espíritu,
sólo hay encuentros y nunca despedidas.
Y porque el recuerdo del Ser Amado
crece en el alma con la distancia,
como el eco en las montañas del crepúsculo.

Las 5 de momentos

1) ¿Cuál ha sido el momento más romántico de tu vida?
El más romántico... creo que fue un día de madrugada. Yo le miraba a él, y él a mi. El mar quedaba a nuestro lado. Yo le pregunté qué íbamos a hacer... y él contestó... que ver como empezaba a amanecer (y me giró la cara para que lo viera reflejado en el mar...).

2) ¿Cuál ha sido la situación más vergonzosa que has pasado?
¿Lo tengo que contar? La verdad es que me han pasado varias cosillas. Por ejemplo, un día entré en Zara a dar una vuelta a ver si veía algo. Llevaba todo el invierno detrás de una chaqueta que me llegara un poco por debajo de la cintura, que ya se la había visto a algunas chicas. El caso es que mirando, veo encima de una mesa –de esas que ponen para que las clientas dejen las prendas que no quieren después de probárselas- una chaqueta que me encantó. No me lo podía creer...

La cojo y me la paso al probador. Lo primero que hice, fue ponérmela, y me extrañó un poco que pesara tanto... Antes de abrochármela, metí las manos en los bolsillos y... ¡¡Dios!! ¡¡No me lo podía creer!!, ¡¡había un paquete de tabaco y una cartera!! ¡¡Esa chaqueta era de alguien!! Corriendo me la quité y salí, y ví que una mujer le decía a la dependienta que había dejado ahí su chaqueta... ¡Ains! Como pude se la entregué, carraspeando, pensando qué decir.... pero la chica de Zara habló por mi, y le decía que seguramente alguien la habría metido en el probador sin darse cuenta... (no insinuó en ningún momento que hubiera sido yo, pero por si las moscas... salí casi corriendo... jajajaja).

3) ¿Qué es lo más extraño, surrealista o inexplicable que te ha sucedido?
Bueno, no me ha pasado nada de este tipo, pero contaré algo que me dejó un poco sorprendida.

Un día, llamé a un amigo a casa. Y tras marcar, no oí nada más, ni siquiera los tonos que preceden hasta que lo cogen. Y de repente, oigo respirar... ¿Dani? ¿eres tú? Nos habíamos llamado a la misma vez, y ambos sabíamos quienes éramos...

4) ¿Cuál fue tu momento más triste?
Cuando murió “Niña tranquila”. Se suicidó.

Se han quedado muchos momentos de aquel día en mi mente, pero lo peor era escuchar los llantos de su madre. Fue muy muy triste.

5) ¿Cuál es el recuerdo más antiguo que conservas de tu vida?
Tenía dos años. Estaba en casa de mi abuela, y en un despiste, me metí a la habitación de mis tías, que eran jovencitas. Encima de la mesita redonda –parece que la estoy viendo- había un pintauñas rojo. Y yo lo cogí, lo abrí como pude y comencé a pintarme.

Mientras lo hacía, yo misma pensaba que me estaba saliendo mucho, que me las pintaba mal y... al momento escucho la voz de mi madre que acababa de llegar: “¡¡mis nenas!!”. Yo temblé, y como no quería que me viera con eso, me restregué los dedos en el jersey y ¡¡horror!! Se puso rojo (jajajaja). Bueno, recuerdo que, extrañamente, mi madre no me regañó mucho...

PD: Yo no soy la de la foto, pero esta niña se parece muchísimo a mi cuando tenía su edad.

Brisa marina

Brisa marina

Hoy he escuchado una canción muy bonita... pero muy triste. ¿Por qué las cosas tristes me recuerdan a él? ¿por qué las alegres, también? ¿por qué lo que habla de distancias, de encuentros, de despedidas, de proximidad? ¿y por qué lo de lejanía...?

La música sigue, y espero, no sé por qué, que no termine nunca. No es que piense que la melodía me separará de él, sé que lo llevo conmigo pero... no sé, tal vez me gustaría que estuviera aquí realmente, tocándome, escuchándola a mi lado. Dejaría que me explicara lo que le transmite, a qué sueños le transporta. Me gustaría verle vibrar mientras me habla... y serenarse cuando escucha atentamente. Descubrir qué le hace sentirse nostálgico cuando las notas son más lánguidas, y leer sus pensamientos, ir más allá de lo que me esconde con palabras.

Me parece verle... me arropa entre sus manos... me acaricia sin cesar...

Sin embargo... no está, y la música se termina... Y yo subo el volumen para no perderla... Creo que mis letras se van apagando a medida que suenan los últimos acordes... Ahora se escucha el arrullo del mar, el choque de las olas contra las piedras de la orilla... mi mirada se pierde en la distancia del mar que me imagino, y yo... me pierdo con ella.

Bolero

Qué cosa es el amor,
medio pariente del dolor,
que a ti y a mi no nos tocó,
que no ha sabido ni ha querido
ni ha podido.
Por eso no estás conmigo...

Porque no nos conocimos
y en el tiempo que perdimos
cada quien vivió su parte
pero cada quien aparte.

Porque no puede apagarse
lo que nunca se ha encendido,
porque no puede ser sano
lo que nunca se ha podrido.

Porque nunca entenderías
mis cansancios mis manías,
porque a ti te dio lo mismo
que cayera en el abismo.

Este amor que despreciaste
porque nunca me buscaste
donde yo no hubiera estado
ni me hubiera enamorado.

Por eso no estás conmigo.
Por eso no estoy contigo.


Es de Liliana Felipe (¡lo encontré!).

Porque nunca me buscaste

Hoy he llamado a un sitio para pedir información sobre unos cursos. Me ha contestado un chico con una voz muy dulce, serena, tranquila. Ha sido muy agradable hablar con él y me he sorprendido queriendo alargar la conversación todo lo posible, y creo que a él le ha pasado lo mismo.

Al rato de haber colgado me han entrado ganas de volver a llamar, aunque fuese para preguntarle lo mismo, haciéndome la despistada... pero no lo he hecho.

Esta tontería me ha llevado a pensar que quién sabe si él debería entrar de alguna forma en mi vida. Si después de hacerlo, yo le dejo marchar por no haber seguido ese impulso, seguir a esa sensación que me ha provocado el hablar con él...

En el libro “La ley del amor” de Laura Esquivel, aparece un bolero que tiene una letra, no sé si bonita, pero sí que me hace pensar y me recuerda a esto. Habla de un amor que nunca sufrió, porque ninguno de los dos se molestaron en buscar al otro, y por lo tanto, nunca se encontraron (si la veo, la cuelgo) y nunca se echaron de menos (éste es otro tema del que ya hablaré, porque no estoy muy de acuerdo).

Por mi vida han pasado varias personas de este tipo y otras con las que he tenido mucha más proximidad, cercanía... complicidad, que nacía de no sé donde. Y todos han ido pasando dejándome esa sensación de tristeza, vacío o añoranza por no haber intentado algo más.

Creo que se está muy poco seguro en el amor en general cuando no lo tienes, pero el amor en particular es muy fácil, y te das cuenta de que tu vida empieza justo en el momento en el que esa persona entra a formar parte de ti. Lo malo... lo malo es esa pequeña línea, tan fina y además invisible, que hay que cruzar.

Viernes del sueño

Viernes del sueño

1) ¿Te levantas al primer toque del despertador? ¿O eres de los que apagan el snooze una y otra vez?
Puff, aquí me habéis pillado. Me pongo todos los días el despertador y el móvil, pero prácticamente nunca me levanto... me quedo los típicos cinco minutos de más, y al final se convierten en... (me da vergüenza decirlo). Pero doy orden en mi casa para que me llamen cuando se levanten si tengo que madrugar para algo importante (o entre semana para ir a clase o estudiar).

Hay veces que si estoy muy cansada, ni siquiera lo oigo, y lo apago en sueños, por eso los tengo que poner es sitios estratégicos para tener que incorporarme para apagarlos...

2) ¿Desayunas antes de salir de casa, o prefieres dedicar esos preciosos minutos extra a dormir?
Sí, desayuno en casa, porque siempre voy con prisas y no me daría tiempo a meterme en alguna cafetería.

3) ¿Te echas una siesta al mediodía?¿Te gustaría pero no puedes?¿O tienes una incapacidad fisiológica (como yo) para ello?
No duermo durante el día por varios motivos. Primero porque me parece que pierdo el tiempo. Segundo, que hay días en los que no puedo, no tengo un horario fijo... pero vamos, que si me tumbo un ratito me quedo frita. Creo que me cuesta menos dormir la siesta que hacerlo por las noches y quizá tenga que ver con que por la tarde si me acuesto un rato es porque verdaderamente estoy cansada, pero por la noche, tener que dormir sin ganas... no sé...

4) Si sales de marcha, y te vas a dormir muy tarde (pongamos a las siete de la mañana), puedes dormir ocho horas seguidas (o más)?
Sí puedo dormir esas horas, pero me cuesta un poco conciliar el sueño... Estoy aturdida por la música que ponen tan alta. Pero después, una vez dormida, aguanto mucho en la cama.

5) Por la noche ¿es un placer meterse en la cama, o alargas la velada hasta la madrugada, aunque tengas que ir a trabajar/estudiar al día siguiente?
Me acuesto tarde desde que era muy pequeña. Me encanta la noche, y siempre me surgen miles de cosas para hacer. Y también, si veo que me va a costar dormir, retraso ese momento porque me desespero mucho.
La verdad es que no duermo casi, ahora que lo pienso, pero luego estoy bien durante el día. Debe ser que no necesito muchas horas de sueño.